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Opiniones

La Autosuficiencia de Tus Hijos

Club de Padres.

Por Jorge Valladares Sánchez · 17/04/2023 00:00
La Autosuficiencia de Tus Hijos

Club de Padres, por: Jorge Valladares Sánchez.*

En Facebook y en Youtube: Dr. Jorge Valladares. 

Ser mamá/papá de alguien conlleva una recurrente y fuerte incertidumbre, porque es una labor que realizamos en un presente muy largo, con recursos insuficientes de un pasado distinto y cuyos resultados no se ven sino hasta un futuro que se nos hace demasiado distante e inquietantemente impredecible.

Por ello, en Club de Padres compartimos vivencias y deseos de lo que aspiramos a lograr con nuestros hijos/as, así como formas de llevarlos a ser autosuficientes, propiciando que durante el proceso haya armonía familiar.

Llegó el día de invitarte nuevamente a que te integres, si consideras útil para tu familia una asesoría y acompañamiento psicológico y quieres compartir con papás y mamás en un espacio sano, de respeto y alegría por la oportunidad de formar y amar a nuestros hijos/as.

En esta ocasión vamos a centrarnos en acciones y relaciones que directamente sirven para esos dos efectos, aterrizadas a temas que habitualmente desgastan, preocupan y frustran mucho a madres y padres.

Ya he compartido en algunas ocasiones el esquema básico. Vamos a usarlo para elegir lo prioritario, poner a la vista lo que nos distrae y conocer y practicar lo que podemos hacer para mejorar. Así, sólo faltará decidir hacerlo y ejecutar esa decisión. Voy con un repaso, je, pero todo empieza por la decisión de integrarte, si es tu momento de hacer algo más como papá o mamá. Si lo es, escribe a dr.jorge.valladares@gmail.com y vamos haciendo que suceda.

Existe una miríada de ideas de lo que se puede decir y contradecir, y se ha dicho y contradicho, sobre la labor de acompañar la formación de nuestros hijos/as. Así que me centro en cómo lo complicamos, cómo enfocarlo, qué tenemos que lograr con ellos/as, y con la familia en general, y qué herramientas tenemos que usar. La realidad que conozco es que lo que sea que digamos sólo sirve si te sirve, o sea, en el contexto y momento de lo que eres y vives.

Ser papá/mamá es para muchas personas de lo más hermoso y complicado que hay. Para algunitas no tanto. Lo hermoso sería ocioso discutirlo; en cambio, podemos hacerlo aún más complicado de lo que inicialmente nos parezca; lo único que tenemos que hacer es ponerle más poesía o culpa de la que ya le hayamos puesto. Bien haremos si nos resistimos a esa tentación o costumbre.

Otra forma de complicarlo es asumir que estamos preparados/as para hacerlo sólo porque existimos o nos dieron el puesto; siendo que mi forma de ser y capacidades me facilitarán parte de la labor, así como me dificultarán otros aspectos; pero tengo que tener claro lo que me toca hacer, para saber qué aprovechar y que cuidar de “mi naturaleza” cuando esté ejerciendo el rol.

El enfoque creo está en lo mismo que haríamos con cualquier labor importante que asumamos en la vida: identificar lo que tenemos que lograr esencialmente si tenemos esa labor como función prioritaria. Cualquier arte, profesión, rol o responsabilidad tiene una finalidad y muchas acciones y posibilidades accesorias. Si identificamos lo que nos toca lograr como papá/mamá, sin vueltas, sin poesía, ni culpa, podremos ir por un camino transitable, mientras no lo hagamos quedan abiertas muchas posibilidades y no sabremos con certeza dónde andamos.

La visión en Club de Padres es que la función que tenemos como papá/mamá es lograr o fortalecer la autosuficiencia de nuestro hijo/a. Todo lo que hagamos en ese sentido sirve, cualquier otra cosa puede que sí, puede que no. Y, la autosuficiencia, sostengo, es la mezcla de tres cualidades que se desarrollan gradual y progresivamente: seguridad en sí mismo, adaptabilidad y eficiencia.

Así que la labor parental radica en el uso constante, sano y, deseablemente, suficiente, de relaciones y acciones centradas en proveer afecto, generar disciplina y lograr el aprovechamiento de oportunidades. Cada acción atiende a una de las cualidades dichas y en conjunto, si las aplicamos sin mezclar o confundir, actúan para el fortalecimiento de la autosuficiencia.

No solo los padres hacen eso, pero para quienes asumimos como prioridad ese rol “nos toca” hacer lo mejor que podamos con eso. Se vale intentar, equivocarse, persistir, cambiar de rumbo, pero la jugada es mejorar en lo que tengamos al alcance en esos tres rubros. Y la vida, otras personas positivas y los avances de ellos/as irán sumándose a los resultados. Lo común es que tengamos características unas a favor y otras en contra para cumplir bien ese rol, en ambas nos toca mejorar para hacer mejor labor.

Normalmente esa función la atendemos en familia, ya que es ese el único grupo del que es prácticamente imposible salir. Aún si nos distanciamos por cualquier motivo, nuestra vida refleja las relaciones que sostuvimos y las ausencias de ese núcleo vital. Por ello también es importante atender a ese contexto en que ocurre la labor parental.

Al respecto, Club de Padres afirma que el punto es lograr pasar de la individualidad a la dinámica familiar. Que si en ella logramos asumir la importancia, tiempo e interacción funcional de todos es cuando ocurre lo que llamamos armonía familiar. Que nuestra familia no sea donde “tenemos” que vivir, sino donde sabemos y disfrutamos vivir. Claro, requiere, también, de la aplicación de algunas acciones que lleven a ese punto las relaciones.

Así que las herramientas de Club de Padres caben en un cajón sencillo, expandible y accesible. Inician por la Psicología del Hilo Negro y se van llenando en la medida en que cada persona crece como ser humano y por tanto como papá/mamá.

Hacer lo que ya sabemos que podemos hacer para que algo suceda bien, hacerlo diario, sanamente y suficientemente es nuestro obvio punto de partida. Así se refleja la postura ese hilo negro, que ya fue inventado, que no requiere grandes fórmulas o técnicas sorprendentes, sino hacer lo que tenemos al alcance, sin posponerlo, sin suspenderlo, sin distorsionarlo.

Y desde allí podemos ir desarrollando las 60 o más maneras que existen de proveer cotidiano, sano y suficiente afecto; cotidiana, sana y suficiente disciplina y cotidiano, sano y suficiente aprovechamiento de las oportunidades.

Y sí, el acompañamiento de alguien que está dispuesto, entiende y te motiva a que persistas hasta donde quieras llegar, complementa la efectividad de esa ruta para hacer por nuestros hijos lo que a ellos/as les sirve, además de “todo lo posible”, “hasta lo imposible” y “lo que sea”.

Es una de las confusiones fuertes y habituales el creer que la labor está en lograr que nuestros hijos sean felices; eso queda en las manos de cada cual. Lo que nos toca es que esas manos (mentes, corazones y cuerpo) sean las de una persona autosuficiente que pueda definir su felicidad e ir por ella con sus acciones de cada día.

Escríbeme y únete, si quieres…

*Jorge Valladares Sánchez
Papá, Ciudadano, Consultor.
Especialista, Maestro y Licenciado en Psicología
Doctor en Ciencias Sociales.
Doctor en Derechos Humanos.
Creador del Club de Padres.

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