La Caminera
Dicen... que dicen
Especial / La Revista
¿Por qué algunos políticos ya no contestan los wasaps? Porque se están preparando para perder las elecciones del 2024 y nadie los vuelva a pelar en sus redes.
¿Por qué algunos burócratas ya solo medio responden cuando se les consulta algo? Porque están ensayando cuando ya no tengan nada que decir. Así están las cosas.
En otra más del Ayuntamiento, a nadie le importó el desgaste que sufrió el alcalde por las malas decisiones que tomaron sus subalternos que no resolvieron a tiempo la inconformidad de los tianguistas del parque de La Paz.
Los persiguieron y fastidiaron con aplicarles medidas de Protección Civil y al final resulta que no eran requisitos que les debieran imponer y volvieron sin problema. El saldo fue aumentarle los vecinos enojados a Renán sin que ni enterado estuviera.
Y es que lo que sucede es que cuando no están de viaje en otro país, están en actividades que no les redunda popularidad. Ni les acercan al pueblo.
Siguen jugando con el tema del estadio. No se animan a reconocer el enorme disparate disfrazado de inversión, que hasta un viaje relámpago nos costó a los yucatecos que para ver cómo eran los de Europa. “Nos dimos una vueltecita…” —dijo aquel… y luego ya nunca explicó que la inconformidad sería superior a las ganas de hacer bisne. Una auténtica vacilada.
No les quedó de otra a los tomadores de decisiones del gobierno del Estado: resulta que viendo el desastre que hay en el reemplacamiento, fruto de los estragos de la pandemia, del regreso a clases y sus consecuentes enormes gastos.
Por un lado, tenemos el discurso oficial tratando de hacernos creer que no solo ya todo se normalizó sino que “estamos mejor que antes”.
Es obvio que a nadie en el gobierno se le acordó que el fin del plazo de la prórroga coincidía con el retorno a clases, que es para muchos el gasto prioritario, amén de que también es inevitable.
Pues no les quedó de otra: más de 300 mil vehículos no han sido reemplacados. Este será el peor de los proyectos que haya llevado el gobierno.
Tanto en la Comuna meridana como en el gobierno del Estado, se necesita una buena dosis de humildad… Varios funcionarios de primer nivel y sobretodo los cercanos a la cúpula, literalmente creen que les será eterno el puesto y no miran el desastre que viene. Se han dedicado a la superficialidad del cargo, al figurado, a contar sus reconocimientos y lo peor, a tomarse fotos.
Pues terminaron las vacaciones y volvimos a batir récord en muertos por accidentes de tránsito que se pudieron evitar con precaución y pericia. Nadie hizo caso a las recomendaciones que un experto en temas viales suele dar mes tras mes. No hubo una sola campaña de prevención de percances, al menos ninguna que produjera que la gente haga conciencia sobre el tema de conducir un vehículo.
¿Alguien sabe si aquel propagandista y magnificador de las series de narcos, el tal Epigmenio Ibarra, está llevando la cuenta de los muertos de amlo? Ya tiene a los de la línea 12 del metro (26 decesos) más los (10) mineros enterrados 60… y contando.
Por cierto, ni una sola palabra del propietario de la mina: cada vez nos queda más claro que ni lo peor del PRI que fue mucho ni lo peor del PAN se comparan con la arrogancia de amlo a la hora de hacerse al loco frente a hechos escandalosos. Por cierto los medios calladitos. Y eso que es el presidente más atacado de la historia. ¿Será porque es el más peor?
La mala fe de personas vinculadas al delegado del bienestar Joaquín Díaz Mena, volvió a asomarse: resulta que andan intrigando acerca de que el préstamo de $350 millones otorgado a la Comuna en realidad es para pagar deudas pero se ve que ignoran que las reglas y condiciones especifican que esos fondos solo pueden usarse para la atención de los servicios públicos, la re pavimentación de calles y avenidas.
Fernández Noroña será el candidato del PT y de quién se le sume. Nada nuevo. Será un auténtico dolor de hue…sos para los morenistas.
El museo del Meteorito en Progreso resultó un éxito de tal alcance que los buenos comentarios están llegando de todo el mundo. Es tal su buena aceptación que en el gobierno del Estado no saben ni cómo sacarle provecho a semejante obra. Y todo porque la obra fue diseñada de primer mundo.