La Caminera: Mal trato en Migración Yucatán...
Dicen... que dicen.
Especial / La Revista
Mal trato en Migración Yucatán.- Muy alta debe ser la palanca de la señora que se supone está ahí en las oficinas de la colonia México, donde lo primero que se ve desde horas antes del amanecer, es la cantidad de gente que debe hacer cola para que le toque turno y quizá alcance una silla, cuando se le pegue la gala a los guardias de la delegada.
La prepotencia y mal trato que dan los empleados, desde los guardias de una empresa privada hasta la supuesta “delegada” que desde el auto los mira cuando llega a sus oficinas, es el sello de la 4T y a nadie extraña ya que son varias las dependencias que practican iguales modos contra los ciudadanos. En este caso, los hechos lo confirman, cualquiera de los extranjeros que deben acudir ahí, para realizar algún trámite y que no son tratados propiamente por esa representación de nuestro país ante los ojos del mundo.
Por supuesto de esto no dicen ni una sola palabra ni el Gobernador, ni el Alcalde (con su flamante oficina para atender migrantes) y menos abre la boca la publicista y secretaria Michel Friedman, quien bien nos podría ilustrar si en todos esos países que ella visita con el dinero de nuestros impuestos, tratan igual a los mexicanos cuando acuden a hacer gestiones. Es pregunta.
Por cierto, los extranjeros están de gane porque allá en las oficinas de Migración les volvieron a aprobar la renta de un toldo y de unas sillas porque hace algunos meses ni a eso llegaban, y todos bajo los rayos del sol, se chutaban la larguísima espera que es herencia de la pandemia porque aun cuando el gobierno federal ha desaparecido el COVID y sus cuidados, la gente no puede pasar a las oficinas y literalmente es atendida en la calle. Mágicamente esa oficina que pinta de cuerpo entero el gobierno de AMLO, deja de darle servicio a todos antes del mediodía y hasta las sillas van recogiendo para que parezca que nadie espera. A todos los batean hasta el día siguiente.
Dos espléndidos “operativos” policiacos con mucho éxito se llevó el gobernador al atajar a los morenistas que disfrazados de paracaidistas o de agitadores, intentan boicotear su gobierno. No se tienta el corazón a la hora de tomar decisiones. Los y sobretodo las activistas que a todas luces son del partido guinda, no ocultan en sus redes sociales sus simpatías y hasta enaltecen al presidente muy orgullosos. Así que tampoco nos extrañe quién está detrás.
No se comprende el porqué de los abrazos del gobernador con el presidente si este último anda metido moviendo a los que están contra el Parque Tho, a los que condenan el viaducto elevado con una senadora que abanica a los inconformes y a las activistas que van contra las granjas porcícolas con el cuento del agua. Se trata de agitadores profesionales detenidos in fraganti en la Plaza Grande. Ya hasta el presidente se metió al tema. No pinta bien la cosa.
El comunicado del PRI en favor de apoyar las manifestaciones contra las granjas porcícolas de Sitilpech nos confirman que ese partido no tiene remedio. Miren que escupir para arriba, aprobando que grupos provenientes de otros estados con azuzadores a sueldo se lancen contra empresas yucatecas que además generan miles de empleos y cubren la demanda de cerdo de los yucatecos, de clientes de otros estados… e incluso con calidad de exportación, nos deja en claro que ese partido se nos está yendo al basurero de la historia.
Extraño actuar de una estación de radio local bastante bien financiada por fuerte presupuesto de los gobiernos locales, que sin embargo “brinda” franco apoyo a las “activistas” que se lanzan contra autoridades estatales y municipales, escondidas en el anonimato, e incluso a las encapuchadas y bien protegidas por un partido político. Lo que se hace raro es que el locutor sea un académico gran beneficiario del presupuesto que gusta de pasar como periodista, pero que es bien subvencionado por el presupuesto estatal.
En contrapartida a la postura de esta empresa privada apoyando la anarquía, la iniciativa privada dio su respaldo al gobernador Mauricio Vila aunque no se sabe qué opinen de la postura presidencial de bloquear las inversiones en futuras granjas porcícolas, así como la intención de meter sus narices en el tema de las detenciones policíacas de los activistas que llegan a esta ciudad a calentar la plaza. ¿Acaso no son de su partido? Que se dé una vuelta por las redes sociales de esos grupos de agitadores para que lean los mensajes que predominan en ellas.