La CNDH, de rodillas ante la 4T
Editorial La Revista Peninsular
Editorial La Revista Peninsular
Rosario Piedra Ibarra, titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), continúa generando controversia por su postura respecto a la reforma electoral. Además de ser contraria a la Constitución, la posición que ha tomado la “ombudsperson” sobre el Instituto Nacional Electoral parece carecer de coherencia pues pretende vincular a la autoridad electoral con hechos ocurridos hace más de medio siglo.
Hace unas semanas, cuando el debate en torno a la reforma electoral del presidente López Obrador se encontraba en su punto más intenso, la CNDH sorprendió a más de uno tras emitir un comunicado en el cual pedía a los legisladores federales transformar a la autoridad electoral en los términos propuestos por el presidente. Además, acusó al INE de ser una institución parcial y aludió a un sabotaje a la dignidad del pueblo.
Es importante señalar que los señalamientos de la CNDH se hicieron dentro del pronunciamiento de una recomendación general que reconoce graves violaciones a derechos humanos cometidos por el Estado Mexicano entre 1951 y 1965. Por esto, no está claro si las recomendaciones de la Comisión se deben a que considera al INE culpable de estos hechos que sucedieron antes de su existencia o si busca evitar que pasen en el futuro, a pesar de que no hay un contexto que indique dicha posibilidad.
El INE no tardó en responder a los ataques de la CNDH y emitió un comunicado en el cual aseguraba cumplir sus obligaciones constitucionales y reprochaba que la Comisión había violentado la Constitución pues su artículo 102 dicta que los organismos autónomos especializados en derechos humanos no tienen competencia en temas electorales. Esta posible violación a la Carta Magna se encuentra bajo revisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya que tanto la CNDH como el INE presentaron quejas ante el máximo órgano del poder judicial.
Los partidos de oposición también criticaron públicamente a la titular de la CNDH por su postura pues la consideraron una presión indebida en contra de los legisladores. MC, además de externar sus críticas, también llevó el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En el Senado, la oposición pidió una comparecencia e incluso la renuncia de la “ombusdperson” por su invasión de facultades y su evidente sumisión al poder ejecutivo. El senador Ricardo Monreal, por cierto, rechazó que su bancada vaya a pedir la renuncia de Piedra Ibarra, pero reconoció que esta no actuó correctamente.
La postura de la titular de la CNDH fue criticada hasta por los consejeros honorarios de la Comisión. En un comunicado firmado por 7 de los 10 consejeros, estos afirman estar en contra del pronunciamiento sobre el INE y aseguran que se trata de una interpretación política exclusiva de Rosario Piedra, a quien exhortan a mantenerse en el lenguaje acordado por su instituto ya que de lo contrario desvirtúa los mecanismos de defensa de derechos humanos.
La postura de Rosario Piedra Ibarra ha sido criticada por múltiples sectores y actores políticos debido a que va en contra de la Constitución, demuestra el sometimiento de la CNDH ante el poder ejecutivo y carece de sustento lógico pues parece que se responsabiliza al INE de actos cometidos cuando no existían los órganos electorales autónomos. Esperemos que la “ombudsperson” desista de este frente en contra de la autoridad electoral pues, además de violentar el orden constitucional y promover la desinformación, está descuidando sus tareas relativas a los derechos humanos y la protección de víctimas.