La "desescalada"
Por: Bernardo Graue Toussaint.
Por: Bernardo Graue Toussaint.
graue.cap@gmail.com
A nivel global se está produciendo un proceso llamado "desescalada", según el cual, paulatinamente, las naciones irán recuperando la "normalidad", es decir, las rutinas de vida que se tenían antes de la pandemia. Algunos mandatarios del mundo han tenido la desfachatez de anunciar que estamos "viendo la luz al final del túnel". Vamos, aparte de virus, demagogia. Vaya pues...
En primer término, me tiene profundamente indignado que está "desescalada" se mencione de manera festiva, como quien anuncia la proximidad de un carnaval. Y en ese afán de reactivar urgentemente la economía, muchos gobernantes se atreven a todo. La demagogia está a todo vapor, como si no hubiese sucedido una tragedia.
En ese sentido, los promotores de la economía pretenden que pasemos de la sepultura de CIENTOS DE MILES DE MUERTOS A NIVEL NACIONAL (VARIOS MILLONES DE MUERTOS A NIVEL GLOBAL) al disfrute de la playa, la fiesta veraniega, la copa a todo vapor. Vamos, que nada ha pasado, que la recuperación económica está por encima de esas insignificancias llamadas vidas humanas.
No pretendo, ni por mucho, que nos estacionemos en un lamento eterno por lo sucedido. Pero sí reclamo un merecido recato y luto por MILLONES DE VIDAS PERDIDAS, por MILLONES DE PERSONAS QUE SE HAN QUEDADO SIN EMPLEO; por MILES Y MILES DE EMPRESAS QUEBRADAS en todo el mundo.
La indolencia (ser ajeno al dolor humano) está a todo vapor. Por más que se nos pretenda imponer como parte de la "nueva normalidad", me resisto a aceptarlo. ¡Váyanse al carajo! Ha sido una tragedia que merece respeto y, de ser posible, amerita una oración por el sufrimiento de tantos seres humanos.