La farsa y destrucción
Claroscuro.
Claroscuro, por: Francisco López Vargas.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador quedó exhibido en sus propias obras: El tren maya personifica la destrucción de miles de años de naturaleza y vestigios mayas, en la remodelación chafa del “nuevo” aeropuerto Felipe Ángeles al que no se puede llegar, en la exhibida de un fiscal que hasta inventó delitos con tal de meter a la cárcel a la concubina de su hermano y, de paso, se coaligó con la ex ministra de la Corte para delinquir y sacar provecho de los perdones y reparaciones de daño de sus acusados de delinquir y, además, culpar a otro.
La promesa de un gobierno diferente, del cambio de régimen ha quedado en un mero intento de pasar a la historia como un héroe nacional cuando en los hechos, los resultados evidencian no sólo la destrucción nacional, el dispendio y la corrupción sino los modus operandi desde el poder para delinquir fingiendo que se hace justicia y se recupera lo robado cuando en realidad las denuncias de Julio Scherer, de Juan Collado, de Alonso Ancira dejan ver que todos están coludidos.
El desgaste del gobierno de la 4T ha sido acelerado desde la exhibición de la casa gris de José Ramón López Beltrán en Houston. Desde ahí, el presidente perdió la narrativa y acumuló las decenas de denuncias de corrupción, de sus excesos y de su falta de resultados en el cuarto año de su gestión.
Hoy, cuando el presidente se encuentra en el peor momento de popularidad, la revocación de mandato pareciera la justificación plena no sólo para desaparecer al INE sino también para inventar, como es su costumbre, un compló del que tampoco acepta la culpa.
En un artículo, Raymundo Riva Palacio dice: El caso paradigmático en la historia de la justicia moderna mexicana será el de los amparos de Laura Morán y de su hija Alejandra Cuevas, acusadas de homicidio por omisión por el fiscal Alejandro Gertz Manero, por una razón tan contundente como increíble. Gertz Manero usó recursos públicos para dirimir un litigio personal, y arrastró a la fiscal de la Ciudad de México y al presidente del Tribunal Superior de Justicia capitalino, a inventar delitos para encarcelarlas. Esto quedó de manifiesto en el proyecto de sentencia del ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena sobre los amparos que se debatirán el próximo lunes en la Suprema Corte de Justicia, donde concluye que quienes debieron procurar la ley, la violaron.
Gutiérrez Ortiz Mena planteó que la denuncia de Gertz Manero contra su familia política está basada en una figura inexistente en el Código Penal, la de “garante accesoria”, por medio de la cual, sin embargo, la fiscal de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, y Marcela Ángeles Arrieta, una jueza subordinada al presidente del tribunal capitalino, Rafael Guerra, encarcelaron a la señora Cuevas durante 553 días, y a su madre la tienen con una orden de aprehensión activa, sin haber ido a prisión porque es suegra del gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo.
El escándalo no ha parado ahí. Así están en ese gabinete que nos vendió como el mejor de la historia del país: Scherer acusa a Gertz; Olga desplaza a Monreal; Alejandro acusa a Santiago; Cuitláhuac acusado por senadores de morena; Mario acusado de vender candidaturas; Ricardo acusado de traición; Ackerman acusa a Marcelo...
NO ES por echarle a perder la fiesta aeroportuaria a nadie, pero... ¿ya podemos hablar de las graves acusaciones de Julio Scherer Ibarra contra Alejandro Gertz Manero y Olga Sánchez Cordero?
EL PRESIDENTE Andrés Manuel López Obrador dijo que no se va a meter en las "diferencias" entre ellos. Pero "diferencias" es discutir si las quesadillas pueden ser sin queso; en cambio, los señalamientos de Scherer representan uno de los mayores quiebres en la 4T.
RESULTA difícil creerle su papel de víctima al abogado, pero hay múltiples evidencias que apuntalan las acusaciones de Scherer: fabricación de delitos, compra de testigos, uso faccioso de la justicia, complot entre funcionarios... ¡ufff! Tanto de qué hablar y el Presidente prefiere dedicarle tiempo a atacar a Chumel Torres. Bien raro, dice F. Bartolomé en su Templo Mayor en Reforma.
El desastre implica estar ocupados en sus obras, en sus temas ideológicos y de partido mientras la realidad del narcotráfico ha llegado a excesos preocupantes.
El ex Fiscal General de Estados Unidos Bill Barr señaló que el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador perdió el control de México con su estrategia de seguridad.
"Fui allí un par de veces para ver si podíamos endurecer la columna vertebral del Mandatario mexicano que cree en los abrazos, no en las balas, y está perdiendo", dijo el jueves en entrevista con Fox News.
"Han perdido el control del país, en mi opinión".
Barr, quien sirvió a Donald Trump y George H. W. Bush, advirtió que los cárteles tienen decenas de miles de millones de dólares a su disposición y con ello pueden corromper a quien quieran en México.
"Tienen ejércitos, literalmente ejércitos que son cada vez más paramilitares, vestidos como militares y vehículos blindados", dijo.
"Lo que siempre me ha preocupado es que el Gobierno de México vaya a compartir soberanía con los cárteles y llegar a un modus vivendi con ellos. Y no tenemos control sobre ese territorio. Y ahora hemos perdido el control de la frontera".
También señaló que la violencia reciente en la frontera con México debería preocupar a Estados Unidos, sin embargo, dijo, la Vicepresidenta Kamala Harris está fallando en su papel.
Mientras ese es el diagnóstico del vecino, aquí celebramos una remodelación chafa.