La guerra golpea a Irak: pérdidas de 60 mil millones de dólares por conflicto entre EU e Irán
El conflicto armado entre Estados Unidos e Irán continúa generando graves consecuencias económicas en Medio Oriente. Irak reportó pérdidas estimadas en 60 mil millones de dólares como resultado de la guerra y las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas comerciales para la exportación de petróleo en el mundo.
El ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Fuad Husein, dio a conocer la cifra este viernes 16 de octubre, durante una visita oficial a Roma, Italia, donde sostuvo una reunión con el vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani.
De acuerdo con información difundida por la agencia estatal iraquí INA, el funcionario explicó que las consecuencias económicas del enfrentamiento entre Washington y Teherán han afectado considerablemente las finanzas de su país, cuya economía depende en gran medida de los ingresos provenientes de la comercialización de hidrocarburos.
La situación se ha agravado por las restricciones a la navegación en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y permite el transporte de importantes volúmenes de petróleo hacia los mercados internacionales.
Antes del inicio del bloqueo, entre el 80 % y el 90 % de las exportaciones petroleras iraquíes transitaban por esta ruta. Las interrupciones en el tráfico marítimo han dificultado la salida del crudo, provocado una disminución considerable de las ventas al exterior y reducido los ingresos de una de las principales economías productoras de petróleo de la región.
Irak ocupa el segundo lugar entre los mayores productores de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), por lo que las dificultades para mantener sus exportaciones representan un desafío para su estabilidad económica y presupuestaria.
Durante su encuentro con Tajani, Husein también expresó su preocupación por las repercusiones internacionales de la guerra, particularmente por el incremento de los costos energéticos y las presiones inflacionarias que afectan a distintos países.
El funcionario advirtió que la prolongación de las hostilidades podría profundizar la crisis energética mundial, debido a las dificultades para garantizar el suministro de petróleo y sus derivados. Estas afectaciones no se limitan a Medio Oriente, sino que también repercuten en las economías europeas y en otras regiones que dependen de las importaciones de combustibles.
Ante este panorama, el gobierno iraquí ha comenzado a impulsar medidas para disminuir su dependencia del estrecho de Ormuz. Entre las acciones contempladas se encuentran el incremento de la producción petrolera, la modernización de infraestructura y el desarrollo de rutas alternativas de exportación.
Las autoridades buscan fortalecer proyectos que permitan transportar crudo a través de países vecinos, como Jordania y Siria, además de ampliar las posibilidades de distribución mediante camiones cisterna y otras conexiones terrestres.
La reunión entre los representantes de Irak e Italia también permitió abordar otros asuntos internacionales, entre ellos la guerra entre Rusia y Ucrania, sus consecuencias para la seguridad europea y la evolución de los conflictos en Medio Oriente.
Mientras continúan las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán, Irak enfrenta el desafío de proteger sus ingresos petroleros y encontrar alternativas comerciales que reduzcan su vulnerabilidad frente a las interrupciones del transporte marítimo.
Las pérdidas estimadas en 60 mil millones de dólares reflejan la magnitud del impacto económico que la guerra ha provocado más allá de los países directamente enfrentados y evidencian la importancia del estrecho de Ormuz para la estabilidad del comercio energético internacional.