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Opiniones

La productividad y las emociones

Estamos tan acostumbrados al método tradicional de educación, que ya es normal que cuando alguien piense en aprender algo nuevo lo único que espera es

Por Luis Enrique Roche · 28/09/2016 00:00
La productividad y las emociones

Cuando se habla de capacitación y de educación estamos acostumbrados a que se transmita información de un maestro o experto en un tema a quienes requieren aprender los conocimientos. Estamos tan acostumbrados al método tradicional de educación, que ya es normal que cuando alguien piense en aprender algo nuevo lo único que espera es que sólo te den información, y no pensamos cómo nos sentimos con la información o cómo nos sentimos al momento de aplicar los conocimientos.

Esto puede resultar positivo hasta cierta edad, sin embargo, creo que nos hace un gran daño para nuestro crecimiento y desarrollo. El problema que veo de únicamente recibir información es que para corroborar el conocimiento entonces se checa a través de pruebas y exámenes, tradicionalmente orales y escritos. Pero esto no es todo lo que se requiere.

El conocimiento es a nivel cognitivo, o sea, a nivel intelectual, de la mente, de la memoria. Sin embargo hay un dominio del ser humano que es la parte afectiva. Ésta va influenciar a la hora de ejecutar los conocimientos que se hayan adquirido. Es algo que tenemos y no podemos evadir. En todo momento estamos tomando decisiones basadas en nuestros conocimientos y en todo momento hay emociones que van a actuar en la toma de decisión. De hecho cada decisión que tomes está influenciada por una emoción basada en tus juicios de experiencias pasadas.

Y esto lo menciono por que tiene que ver mucho con la productividad de la persona. “Aprenderse la lección”, como acostumbramos a decir, no garantiza que la persona aplique la información de manera efectiva y que logre buenos resultados. Desde luego que es importante estar adquiriendo nuevos conocimientos y herramientas. Sin embargo, hay un factor importante que tiene que ver con el desempeño de la persona. Este factor es el emocional.

Constantemente hago ver que una persona puede saber mucho, puede ser un experto en una materia, pero sus resultados pueden ser diferentes a lo que se espera. Podrá saber más que el resto de la gente que lo rodea, pero si la parte emocional de la persona no está bien, o sea, hay inseguridad, desmotivación, rabia, indiferencia, estrés, miedo entre otras emociones negativas, entonces el desempeño estará comprometiendo sus resultados.

Esta parte afectiva de las personas, está presente en todo momento. Si regresamos al tema de medir el conocimiento, a la hora de presentar un examen o una evaluación se puede notar fácilmente si la persona está insegura, nerviosa, estresada, o también segura, confiada, inclusive si no le importa y no le da valor a la evaluación. Todas estas emociones tienen injerencia en el resultado. Esto ya en la práctica ¿Cómo podría ser su desempeño cuando tenga que ejecutar sus conocimientos en momentos cruciales?

El reto de poder ser productivo es cuando podemos llevar a cabo tareas y cumplir los objetivos con los conocimientos y habilidades que ya tenemos y que además resolvemos con las actitudes y emociones adecuadas. Un ejemplo es que un gerente pueda tomar decisiones de una manera segura, que logre inspirar a que su equipo ejecute con motivación y entusiasmo las tareas, confíe en sus colaboradores, que no tenga resentimientos hacia la empresa u otras personas, etc.

Cuando hay un verdadero aprendizaje es cuando se conjuntan la parte cognitiva y emocional de una manera que los resultados sean los óptimos para la persona. Que pueda identificar como accionar y tomar decisiones. No sólo la experiencia dará seguridad en la persona, también tiene que ver cómo está su estado emocional.

Tú tienes el poder de controlar tu vida… ¡Úsalo! 

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