LAREVISTA PENINSULAR
Opiniones

La puerta rosa...

Dedicado a cada capote y cada muleta

Por Cristina Padin · 30/08/2016 00:00

Cada mañana, durante muchos días, el chico visitaba la Ciudad de las Puertas... A la roja llegaba muy temprano y siempre rezaban una oraciòn por el nuevo amanecer. En la blanca le ofrecían un magnífico desayuno. En la azul era donde escuchaba los más maravillosos y lindos conciertos de piano. Detrás de la amarilla había un perrito y le permitían jugar con él... La negra era serena como el poema que le recitaban sin falta cada jornada... En la verde jamás faltaba un anciano contando historias y leyendas. Y en la lila le ofrecían unos bombones deliciosos... Muy buenos!

El muchacho llegaba, entregaba el cuento que le mandaban sus mayores, se abría la puerta, y pasaban todas esas cosas!

La puerta rosa nunca se abría... Durante un mes no se abriò ni una sola vez... El chico, que era muy maduro y responsable, no desistía jamás de su obligaciòn. Llegaba, llamaba, y entregaba el cuento, lo introducía en el buzòn, como hacía en cada casa. Y la puerta seguía cerrada... Eso no le echaba para atrás... Tal vez hubiera un enfermo, o alguien tímido... El niño siempre repetía su rutina, tal vez un día la puerta se abriera! Un día encontrò un capote y una muleta y una nota de agradecimiento de un anciano torero! Qué feliz le hacían los cuentos!

El chico se puso feliz! Muy feliz! Y repitiò su rutina la mañana siguiente...

Dedicado a mi amiga Ana y mi niño Hugo
Dedicado a mi Macarena Ordòñez
Dedicado a cada capote y cada muleta
Dedicado a Lourdes, a dos días de 11 años
Dedicado a Luisito!


Ver en La Revista Peninsular →
© 2026 La Revista Peninsular