Los Commanders frenan en seco la racha de los Seahawks con un triunfo 33-31
Marcus Mariota lanzó tres pases de anotación y una intercepción retornada para touchdown selló la sorpresa en Washington
Washington Commanders le puso fin a una de las rachas más comentadas de la temporada: los Seattle Seahawks no perdían un partido desde noviembre y acumulaban doce triunfos consecutivos antes de caer 33-31 este domingo. Un resultado que, más allá de la anécdota estadística, reordena el panorama de cara a las semanas decisivas de la campaña.
El nombre propio de la tarde fue Marcus Mariota, quien conectó tres pases de touchdown para mantener a Washington en partido desde el arranque. Que un mariscal de campo con su perfil, habitualmente asociado a roles de suplente en la liga, firme una actuación de tres anotaciones aéreas ante una defensiva rival que llegaba invicta en más de un mes, agrega valor real al triunfo y obliga a preguntarse si Washington encontró una alternativa confiable en la posición.
La otra gran historia la escribió la defensiva local: Kain Medrano interceptó y corrió 50 yardas hasta la zona de anotación, una jugada que no solo sumó puntos directos sino que quitó el balón de las manos a una ofensiva seattleña que venía dictando el ritmo de sus rivales durante toda la racha ganadora. Los touchdowns defensivos suelen ser el termómetro de los partidos parejos, y en este caso terminaron siendo determinantes en un marcador que se decidió por apenas dos puntos.
Para Seattle, la derrota corta de tajo un ciclo de dominio que los había colocado como uno de los equipos más temidos de la conferencia; ahora deberán responder si el freno fue un tropiezo puntual o el primer síntoma de desgaste. Para Washington, en cambio, el triunfo llega como una inyección de confianza y un argumento más para pelear por un lugar en la conversación de playoffs, siempre que Mariota sostenga el nivel mostrado y la defensiva repita su capacidad de generar jugadas de impacto.