Los Commanders le dan la baja a Jake Moody y apuestan por un novato sin draftear
Washington confía la patada a Drew Stevens tras el bajo rendimiento del pateador
Los Commanders de Washington están a punto de cortar a su placekicker Jake Moody y entregarle el puesto al novato Drew Stevens, quien llegó a la franquicia sin haber sido seleccionado en el draft, según confirmó una fuente a ESPN. La decisión llega en medio de un rendimiento irregular del pateador, un puesto donde el margen de error es mínimo y cualquier fallo se paga caro en el marcador.
Que un equipo decida cambiar de pateador a mitad de temporada no es una decisión menor: implica que el cuerpo técnico perdió la confianza en la consistencia de Moody para situaciones de presión, ya sea en goles de campo largos o en puntos extra. En la NFL, donde los partidos se deciden por márgenes estrechos, un especialista poco fiable puede costarle victorias enteras a un equipo, sin importar qué tan bien juegue el resto de la plantilla.
Apostar por Drew Stevens, un jugador que ni siquiera fue elegido en el draft, muestra que Washington prefiere el riesgo de la inexperiencia sobre la certeza de un problema ya identificado. Los pateadores sin draftear suelen llegar con hambre de demostrar su valor, pero también con la incertidumbre de no haber sido probados bajo el máximo nivel de exigencia semana tras semana.
De cara a lo que sigue, la responsabilidad recae ahora en Stevens para asegurar el puesto con actuaciones sólidas desde su primera oportunidad. Washington deberá evaluar rápidamente si el novato responde a la confianza depositada o si la búsqueda de un pateador confiable continuará, un dolor de cabeza que ningún equipo con aspiraciones de playoffs puede permitirse arrastrar por mucho tiempo.