Manchester United inicia la pretemporada con cinco problemas por resolver
El Manchester United comenzó su preparación para una temporada que podría marcar el rumbo deportivo del club y la continuidad de su nuevo proyecto. Michael Carrick, nombrado entrenador permanente después de encabezar la recuperación del equipo durante la segunda mitad de la campaña pasada, tendrá que resolver varios asuntos antes del inicio de la Premier League.
El regreso a la UEFA Champions League representa una oportunidad para que el conjunto inglés vuelva a competir en los principales escenarios europeos, pero también incrementará la exigencia sobre una plantilla que todavía se encuentra en proceso de reconstrucción.
La directiva comenzó a reforzar al equipo con las incorporaciones de Andrey Santos y Youri Tielemans, futbolistas por los que habría invertido alrededor de 85 millones de libras. Sin embargo, el club todavía contempla la llegada de otro centrocampista, un delantero y un jugador capaz de desempeñarse por la banda izquierda.
La necesidad de completar la plantilla también responde a la inconformidad de una parte de la afición, que durante los últimos años ha cuestionado la inversión realizada por la familia Glazer después de que el equipo consigue clasificarse a la Champions League. Para disminuir esas críticas, el United deberá concretar al menos un par de operaciones antes del cierre del mercado de fichajes.
Otro de los asuntos que Carrick tendrá que resolver es el futuro de Marcus Rashford. En marzo se esperaba que el Barcelona ejerciera una opción de compra cercana a los 26 millones de libras, pero la operación no se concretó. Ante la falta de ofertas y la proximidad de su regreso a los entrenamientos, el delantero podría reincorporarse al primer equipo.
Su retorno no estará exento de dificultades. La camiseta número 10 fue entregada a Matheus Cunha y algunos aficionados mantienen una relación complicada con Rashford por su rendimiento y comportamiento durante etapas anteriores. No obstante, la llegada de Carrick podría representar una nueva oportunidad para el atacante.
El entrenador conoce al futbolista desde sus periodos como integrante de los cuerpos técnicos de José Mourinho y Ole Gunnar Solskjaer. Esa relación previa podría ser determinante para recuperar la confianza y el nivel de un jugador que, en sus mejores momentos, ha sido una de las principales figuras ofensivas del club.
La participación en la Champions League también obligará a Carrick a administrar cuidadosamente a Harry Maguire y Luke Shaw. Durante la segunda mitad de la temporada pasada, el entrenador pudo mantener una alineación relativamente estable porque el United disputaba, en su mayoría, un encuentro por semana. Ese escenario cambiará con el regreso a las competiciones europeas.
Maguire cumplirá 34 años en marzo, mientras que Shaw ha sufrido numerosos problemas físicos durante su carrera. Ambos continúan siendo piezas importantes, pero existen dudas sobre su capacidad para jugar cada tres días. El cuerpo técnico deberá determinar qué carga de trabajo pueden soportar sin aumentar el riesgo de lesiones prolongadas.
La recuperación emocional de Senne Lammens será otra tarea importante. El guardameta tuvo una destacada primera temporada en Old Trafford, pero regresará después de cometer un error que contribuyó a la eliminación de Bélgica en la Copa Mundial de la FIFA.
Lammens ingresó como sustituto de Thibaut Courtois y no pudo controlar un disparo de Pau Cubarsí. El rebote fue aprovechado por Mikel Merino para marcar el gol que sentenció la eliminación belga. Después del encuentro, el portero se mostró afectado, por lo que Carrick deberá trabajar para devolverle la confianza antes del inicio de la campaña.
El entrenador conoce la presión que acompaña a una eliminación mundialista, pues formó parte de la selección inglesa en las ediciones de 2006 y 2010. Esa experiencia podría ayudarlo a manejar la situación de Lammens y la de otros jugadores como Kobbie Mainoo, quien tuvo poca participación con Inglaterra durante el torneo.
Finalmente, el Manchester United deberá decidir cuáles de sus jóvenes están preparados para integrarse regularmente al primer equipo. El aumento en la cantidad de partidos podría abrir espacios para los canteranos y permitir que el club gane profundidad sin depender únicamente del mercado de fichajes.
Shea Lacey aprovechó una de sus primeras oportunidades al marcar durante la victoria por 5-0 sobre el Rosenborg. Harry Amass, quien ya sumó experiencia en la Premier League durante la etapa de Ruben Amorim, también consiguió anotar en ese encuentro.
Carrick deberá evaluar si estos futbolistas, junto con otros integrantes de la academia, pueden participar entre 10 y 15 partidos durante la temporada. Encontrar dos o tres jóvenes capaces de competir regularmente podría aliviar la carga de los titulares y ofrecer alternativas en una campaña que será más exigente.
El Manchester United ya disputó dos encuentros de preparación, con una derrota ante el Wrexham en Finlandia y una contundente victoria frente al Rosenborg en Noruega. Antes de visitar al recién ascendido Hull City el 22 de agosto, el equipo también enfrentará al Atlético de Madrid, Paris Saint-Germain, Leeds United y AC Milan.
Estos partidos servirán para que Carrick pruebe diferentes alineaciones, determine el futuro de algunos jugadores y defina las posiciones que todavía necesitan refuerzos. El buen cierre de la temporada pasada devolvió la ilusión a Old Trafford, pero consolidar esa recuperación dependerá de las decisiones que el club tome durante las próximas semanas.