Marina busca frenar el sargazo antes de que llegue a las playas de Quintana Roo
El Gobierno de México presentó una nueva estrategia integral para atender la llegada masiva de sargazo a las costas de Quintana Roo, con un cambio fundamental en el modelo de operación: recolectar la mayor cantidad posible de la macroalga en el mar, antes de que alcance las playas del Caribe mexicano.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, explicó que el plan tiene como objetivo recuperar y proteger la funcionalidad turística y ambiental de las costas mediante acciones permanentes de contención, recolección, disposición final y aprovechamiento del sargazo. La estrategia concentrará esfuerzos en Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual, consideradas algunas de las zonas turísticas más importantes y afectadas de Quintana Roo.
La propuesta se divide en cuatro líneas de acción. La primera contempla la recolección en aguas abiertas mediante buques sargaceros oceánicos y barreras dinámicas remolcadas, las cuales permitirán concentrar la macroalga en puntos donde pueda retirarse con mayor facilidad.
La segunda línea se enfocará en las aguas someras, donde serán instaladas barreras costeras de contención para impedir que el sargazo avance hacia las playas. También se utilizarán barreras dinámicas y embarcaciones sargaceras costeras para recuperar el material que logre superar las estructuras colocadas mar adentro.
El tercer eje incluye la recolección en las playas mediante grupos de trabajadores, maquinaria especializada y sargaceras anfibias. Estas labores deberán realizarse bajo mejores prácticas ambientales, con el propósito de evitar daños en la arena, las dunas y otros ecosistemas costeros.
La última línea de acción estará relacionada con la disposición final y el aprovechamiento del sargazo. El proyecto busca evitar que el material recolectado termine únicamente en depósitos improvisados y promover su utilización en procesos productivos, como la elaboración de fertilizantes, biocombustibles, materiales de construcción y otros productos vinculados con la economía circular.
Para fortalecer la estrategia, el Gobierno federal anunció una inversión superior a los 2 mil millones de pesos, dividida en dos etapas. Durante la primera se destinarán 768.7 millones de pesos para incrementar la capacidad de recolección en el mar, que actualmente se ubica en aproximadamente mil 227 toneladas diarias, hasta alcanzar mil 870 toneladas por día.
Los recursos permitirán adquirir dos remolcadores, seis embarcaciones sargaceras costeras y una mayor cantidad de barreras dinámicas. También se contempla instalar alrededor de 50 kilómetros de barreras de contención en los puntos más críticos de Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual.
En la segunda etapa, las autoridades buscarán elevar la capacidad de atención hasta alcanzar aproximadamente 4 mil toneladas diarias mediante la incorporación de más embarcaciones, barreras de contención y equipo para la limpieza de playas.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, destacó que el estado también ha reforzado el monitoreo satelital y los sistemas de alerta temprana para anticipar el desplazamiento de las manchas de sargazo. Estas herramientas permitirán coordinar las operaciones entre los tres órdenes de gobierno, la Secretaría de Marina, especialistas, empresarios turísticos y autoridades municipales.
La estrategia cobra especial relevancia ante el crecimiento extraordinario del fenómeno durante 2026. De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, este año se ha registrado una cantidad de sargazo considerablemente mayor que la observada durante 2025, lo que ha aumentado la presión sobre las autoridades, los trabajadores de limpieza y el sector turístico.
Con este nuevo modelo, las autoridades federales buscan dejar atrás una respuesta concentrada principalmente en limpiar las playas después del recale. La prioridad será interceptar el sargazo desde altamar, contener su avance y convertirlo en una materia prima aprovechable, reduciendo así sus efectos sobre los ecosistemas, la actividad turística y la imagen de uno de los principales destinos vacacionales de México.