Menopausia golpea la vida laboral de las mexicanas: 67% reporta afectaciones
La menopausia representa un desafío que va más allá de la salud física y emocional de las mujeres. En México, el 67% de las participantes en un estudio reconoció que los síntomas asociados con esta etapa han afectado su desempeño laboral o sus actividades cotidianas, una situación que evidencia la necesidad de impulsar políticas de atención y acompañamiento en los centros de trabajo.
De acuerdo con una investigación realizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en México y la organización Sin Reglas, los cambios hormonales relacionados con la menopausia pueden repercutir en la productividad, la estabilidad económica y las oportunidades profesionales de las mujeres, especialmente cuando no existen condiciones laborales que permitan atender sus necesidades.
El estudio, denominado Efectos de la transición a la menopausia en la participación económica de las mujeres en México, identificó que el 34.8% de las encuestadas experimentó afectaciones importantes en sus actividades diarias, mientras que el 32.2% señaló consecuencias de menor intensidad.
Entre los síntomas que pueden presentarse durante esta transición se encuentran los sofocos, las alteraciones del sueño, el cansancio, los cambios emocionales y las dificultades de concentración. Estas manifestaciones varían entre las mujeres, pero pueden complicar el cumplimiento de sus responsabilidades laborales y personales.
Uno de los hallazgos más preocupantes es el silencio que rodea esta etapa dentro de los espacios profesionales. Según los resultados difundidos por el UNFPA, aproximadamente siete de cada diez mujeres evitan hablar sobre los síntomas de la menopausia en sus trabajos, principalmente por temor a enfrentar prejuicios o ser consideradas menos capaces de desempeñar sus funciones.
Esta situación refleja la persistencia de barreras culturales que dificultan reconocer la menopausia como un asunto relevante para la salud y el bienestar laboral. La falta de información y comprensión puede provocar que numerosas trabajadoras enfrenten sus síntomas sin solicitar apoyo o realizar ajustes en sus actividades.
La investigación también reveló que únicamente el 20.9% de las participantes había modificado su forma de trabajar, reducido sus horas laborales o abandonado su empleo como consecuencia de los síntomas. Por el contrario, el 64.3% aseguró que no había realizado cambios en su jornada, una circunstancia que podría relacionarse con la falta de alternativas, las condiciones laborales rígidas o el temor a sufrir discriminación.
Las consecuencias económicas también forman parte de esta problemática. El análisis encontró diferencias en los ingresos laborales de mujeres durante la transición menopáusica y señaló que hasta un 30% de la brecha salarial observada en esta etapa no puede explicarse mediante factores como la escolaridad o la experiencia profesional. Sin embargo, los investigadores advierten que estos resultados no permiten atribuir directamente toda esa diferencia a la menopausia.
Ante este panorama, la Secretaría de Economía incorporó durante 2026 la menopausia a la discusión sobre productividad y desarrollo económico, con el propósito de reconocer sus posibles efectos en la participación laboral femenina y promover una mayor atención institucional.
La problemática adquiere especial relevancia en un país donde millones de mujeres atraviesan esta transición mientras mantienen responsabilidades profesionales, familiares y de cuidados. A pesar de tratarse de un proceso biológico natural, la menopausia continúa siendo un tema poco abordado en las políticas laborales y en las conversaciones sobre igualdad de oportunidades.
Especialistas y organizaciones involucradas en el estudio han planteado la importancia de mejorar el acceso a información médica, fortalecer los mecanismos de atención y fomentar ambientes laborales libres de estigmas. La implementación de medidas de flexibilidad y acompañamiento podría contribuir a reducir las dificultades que enfrentan algunas trabajadoras durante esta etapa.
En el marco del Día Mundial de la Menopausia, que se conmemora cada 18 de octubre, los resultados ponen de manifiesto la necesidad de ampliar la conversación pública sobre sus implicaciones sociales y económicas. Reconocer sus efectos no significa cuestionar las capacidades profesionales de las mujeres, sino garantizar que puedan continuar desarrollándose laboralmente sin que los cambios naturales de su salud se conviertan en una desventaja.