Messi y Lamine Yamal: de una fotografía entre espuma a disputar la gloria mundial
Una fotografía tomada hace casi dos décadas ha adquirido un significado inesperado ante la final de la Copa del Mundo 2026. En ella aparece un joven Lionel Messi acariciando y sonriendo a un bebé de apenas unos meses mientras este recibe un baño rodeado de espuma. Aquel niño era Lamine Yamal, quien ahora se prepara para enfrentar al astro argentino en el partido que definirá al nuevo campeón mundial.
Argentina y España se enfrentarán el próximo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, después de superar a Inglaterra y Francia, respectivamente, en las semifinales. El encuentro no solo pondrá frente a frente a dos de las selecciones más destacadas del torneo, sino también a dos futbolistas cuyas historias quedaron vinculadas mucho antes de que el joven español comenzara su carrera profesional.
La imagen volvió a circular después de que el padre de Lamine Yamal la publicara en Instagram acompañada por la frase “El comienzo de dos leyendas”. Aunque en el momento de la sesión nadie podía anticipar el futuro de aquel bebé, la descripción parece cobrar ahora una dimensión especial.
Joan Monfort, fotógrafo español que durante años siguió de cerca la actividad del Barcelona, fue el encargado de capturar la escena. La sesión se realizó en un vestuario del Camp Nou como parte de un calendario solidario que el diario Sport elaboraba cada Navidad con la colaboración de futbolistas del primer equipo azulgrana.
“En la imagen da la sensación de que Messi está bendiciendo al bebé, pero lo que sí es verdad, nada de sensación, es que Leo fue superatento con nosotros y también con Lamine Yamal y su madre”, relató Monfort.
El fotógrafo reconoció que durante años no recordó especialmente aquella imagen. Fue hasta que un antiguo compañero del periódico se comunicó con él cuando comenzó a reconstruir la historia y confirmó que el bebé fotografiado junto a Messi era el actual futbolista de la selección española.
“El calendario era totalmente altruista, quiero decir que los futbolistas del primer equipo participaban desinteresadamente y las fotografías se hacían en las instalaciones del club. Y a Lamine, con su madre, se la hicimos en el vestuario del equipo visitante del Camp Nou”, explicó.
En aquellos años, Messi todavía era un joven reservado que apenas comenzaba a consolidarse como una de las grandes figuras del Barcelona. De acuerdo con Monfort, el argentino no acostumbraba relacionarse demasiado con la prensa fuera de su entorno más cercano, pero aceptó participar en la sesión y mostró una actitud especialmente afectuosa con el pequeño.
“En cuanto cruzó su mirada con el bebé comenzó a sonreír, alargándole la mano y provocando la sonrisa del niño también”, recordó el fotógrafo.
Capturar la imagen adecuada requirió varios intentos debido a la edad de Lamine Yamal. Sin embargo, Messi se mantuvo atento y participativo durante toda la sesión. Años después, cuando el joven comenzó a destacar dentro de las categorías inferiores del Barcelona, ambos volvieron a coincidir en algunas fotografías.
Hacia 2017, Lamine Yamal ya era considerado uno de los talentos más prometedores de la cantera azulgrana. Su crecimiento futbolístico terminó superando las expectativas hasta convertirlo en una de las principales figuras de España y en uno de los jugadores más influyentes de su generación.
El Mundial 2026 ha confirmado la importancia de ambos futbolistas. Argentina terminó la fase de grupos con tres victorias y posteriormente eliminó a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra. Messi ha sido determinante durante el recorrido de la Albiceleste y llegará a la final como líder de la clasificación por la Bota de Oro, con ocho anotaciones en siete partidos.
España, dirigida por Luis de la Fuente, terminó como líder del Grupo H y avanzó tras vencer a Austria, Portugal, Bélgica y Francia. Lamine Yamal llegó a la competencia después de superar una lesión que lo mantuvo alejado de las canchas durante el cierre de la temporada con el Barcelona. Aunque comenzó el torneo con una participación discreta, su rendimiento fue creciendo conforme avanzaron las eliminatorias.
La final representará un nuevo capítulo para Messi, quien buscará conducir nuevamente a Argentina hacia el título mundial, y para Lamine Yamal, que intentará coronar su meteórico ascenso con el trofeo más importante del futbol internacional.
Aquella fotografía tomada entre espuma y sonrisas dejará de ser únicamente una curiosidad del pasado. El próximo domingo, el futbolista que sostenía la mano del bebé y el niño que aparecía frente a él se encontrarán en lados opuestos del campo para disputar la Copa del Mundo. El destino convirtió una sesión solidaria en el prólogo de una de las finales más simbólicas de la historia reciente del futbol.