Meta pagará hasta 17 mil millones de dólares y limitará el uso de Instagram y Facebook entre adolescentes
Meta, empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, alcanzó un acuerdo por hasta 17 mil millones de dólares con decenas de estados de Estados Unidos para resolver una demanda que acusaba a la compañía de diseñar sus plataformas con funciones capaces de fomentar un uso compulsivo entre niños y adolescentes.
El acuerdo también obligará a la tecnológica a implementar nuevas medidas de protección para los usuarios menores de edad y pone fin de manera anticipada al juicio federal que había comenzado en California. Sin embargo, la resolución todavía deberá recibir la aprobación de un juez para entrar plenamente en vigor.
La demanda fue presentada originalmente en 2023 por 29 estados, entre ellos California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, aunque el acuerdo terminó ampliándose para resolver reclamaciones impulsadas por fiscales generales de gran parte de Estados Unidos.
La resolución se produjo después de que Adam Mosseri, director de Instagram, compareciera ante el tribunal. Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, también estaba previsto entre los testimonios del proceso, pero el acuerdo evita que el juicio continúe hasta esa etapa.
Los fiscales generales acusaron a Meta de desarrollar y utilizar características en Facebook e Instagram destinadas a incrementar el tiempo que los menores permanecían conectados, mientras supuestamente minimizaba los posibles riesgos que el uso excesivo podía representar para su bienestar y salud mental.
La demanda también sostuvo que la compañía habría recopilado y utilizado información de menores de 13 años sin contar con el consentimiento adecuado de sus padres, lo que habría infringido disposiciones federales de protección de la privacidad infantil.
Meta ha rechazado las acusaciones y no reconoció responsabilidad como parte del acuerdo. La compañía ha defendido que durante los últimos años ha desarrollado diferentes herramientas destinadas a proteger a los usuarios jóvenes, entre ellas cuentas específicas para adolescentes, controles parentales y restricciones sobre determinados contenidos.
El acuerdo, no obstante, contempla cambios adicionales que modificarán de manera importante la experiencia de los menores en Facebook e Instagram.
Entre las principales medidas se encuentra un límite predeterminado de dos horas diarias de uso para los usuarios menores de 18 años. Para ampliar ese periodo será necesaria la intervención de los padres o tutores.
También se establecerán bloqueos durante determinadas horas de la noche y se restringirá el envío de notificaciones durante el horario escolar entre semana, con la intención de reducir las interrupciones y el uso de las plataformas durante las clases.
Meta deberá reforzar además sus sistemas de verificación y estimación de edad para detectar a usuarios menores de 18 años e identificar cuentas pertenecientes a niños menores de 13.
Los controles parentales serán ampliados y simplificados, mientras que el número de “me gusta” o reacciones en las publicaciones estará oculto de manera predeterminada para los usuarios adolescentes.
Los menores también tendrán la posibilidad de utilizar un feed no personalizado, de manera que las publicaciones que reciben no dependan exclusivamente de algoritmos diseñados para seleccionar contenido de acuerdo con sus intereses y comportamiento dentro de la plataforma.
Asimismo, podrán desactivar la reproducción automática de videos y tendrán mayores restricciones respecto a determinados filtros cosméticos. La compañía también deberá reforzar las medidas destinadas a reducir la exposición de menores a contenidos relacionados con acoso, trastornos alimentarios y autolesiones.
El cumplimiento de los compromisos será supervisado por un auditor independiente, encargado de revisar la aplicación de las medidas acordadas.
Meta presentó las nuevas disposiciones como un posible estándar para la industria de las redes sociales y pidió que otras grandes plataformas utilizadas por adolescentes adopten mecanismos similares.
La compañía mencionó específicamente a TikTok y YouTube al señalar que los menores utilizan distintas aplicaciones y que las medidas de seguridad pueden tener un mayor impacto si se aplican de manera generalizada en la industria.
El acuerdo representa uno de los mayores compromisos económicos alcanzados por Meta en un litigio relacionado con la protección de menores y podría marcar un precedente sobre la manera en que las principales plataformas digitales diseñan sus productos para niños y adolescentes.
Más allá de la compensación económica, las restricciones sobre tiempo de uso, algoritmos, notificaciones, filtros y controles parentales apuntan directamente a características que durante años han formado parte de la experiencia cotidiana de millones de jóvenes en las redes sociales.