“Moana” naufraga en taquilla y podría provocar pérdidas millonarias a Disney
La adaptación de acción real de “Moana” se convirtió en una nueva preocupación financiera para Disney después de registrar un estreno mundial considerablemente inferior a las expectativas. Aunque la película ocupó el primer lugar de la taquilla norteamericana durante su primer fin de semana, sus ingresos iniciales no parecen suficientes para compensar una de las producciones más costosas del estudio en los últimos años.
La cinta recaudó alrededor de 43 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá durante sus primeros días de exhibición, mientras que en los mercados internacionales obtuvo aproximadamente 52 millones. De esta manera, su estreno global alcanzó los 95 millones de dólares, una cifra distante de las previsiones iniciales que anticipaban un debut internacional superior a los 130 millones.
El resultado genera inquietud debido a que la producción habría costado alrededor de 250 millones de dólares. A esta cantidad se sumaría una campaña de publicidad y distribución estimada en 120 millones, por lo que algunos cálculos señalan que la película podría ocasionar pérdidas de al menos 100 millones de dólares durante su paso por las salas cinematográficas. Sin embargo, esta cifra continúa siendo una proyección y dependerá del comportamiento que tenga la producción durante las siguientes semanas, así como de los ingresos procedentes de plataformas digitales, televisión y otros mercados.
Hasta el 14 de julio, la recaudación mundial de “Moana” apenas había superado los 100 millones de dólares. De ese total, cerca de 47.5 millones correspondían al mercado norteamericano y poco más de 52.4 millones a los territorios internacionales. Aunque la película todavía se encuentra en sus primeros días de exhibición, necesitará mantener una asistencia constante para acercarse a la recuperación de su elevada inversión.
La nueva versión fue dirigida por Thomas Kail y cuenta con Catherine Lagaʻaia en el papel principal. Dwayne Johnson regresó como Maui, personaje al que ya había prestado su voz en las producciones animadas. El reparto también incluye a John Tui, Frankie Adams y Rena Owen, mientras que Auliʻi Cravalho, protagonista vocal de las películas originales, participó como productora ejecutiva.
Uno de los principales cuestionamientos alrededor del proyecto es la decisión de realizar una adaptación con actores reales apenas una década después del estreno de la película animada de 2016. Parte de la crítica consideró que la nueva producción reproduce con demasiada fidelidad escenas, canciones y elementos narrativos de la cinta original, sin ofrecer suficientes cambios que justifiquen una nueva visita a los cines.
El estreno también ocurrió solamente 19 meses después de “Moana 2”, película animada que superó los mil millones de dólares en la taquilla mundial. La cercanía entre ambas producciones pudo reducir el interés del público, especialmente porque la primera película continúa disponible en Disney+ y se mantiene como uno de los títulos más vistos dentro de la plataforma.
A este escenario se sumó la competencia entre varias películas dirigidas al público familiar. Durante el mismo fin de semana, “Minions & Monsters” y “Toy Story 5” permanecieron entre los primeros lugares de recaudación, obligando a las familias a distribuir su atención entre distintas producciones. Analistas de la industria señalaron que la saturación de películas con clasificación para todos los públicos pudo establecer un límite para el desempeño de “Moana”, más que demostrar un rechazo generalizado al cine familiar.
La respuesta del público, además, fue más favorable que la de los críticos. La película recibió una calificación A- de CinemaScore, mientras que una mayoría de los espectadores consultados aseguró que la recomendaría. Las opiniones de los padres fueron todavía más positivas, un elemento que podría ayudar a la producción a mantenerse en cartelera durante las próximas semanas.
El tropiezo de “Moana” vuelve a colocar bajo escrutinio la estrategia de Disney de convertir sus películas animadas en producciones de acción real. El modelo ha generado éxitos importantes con títulos como “La Bella y la Bestia”, “El rey león” y “Lilo & Stitch”, todos con recaudaciones superiores a los mil millones de dólares. No obstante, también ha producido resultados decepcionantes, como “Blancanieves”, que reunió solamente 205 millones de dólares en todo el mundo y tuvo un estreno norteamericano de 42.2 millones.
El desempeño definitivo de “Moana” todavía no está decidido, pero su débil comienzo representa una señal de alerta para Disney. Más allá de las posibles pérdidas económicas, el estudio enfrenta el desafío de demostrar que sus remakes pueden aportar algo distinto a las versiones animadas. De no encontrar nuevas fórmulas narrativas y creativas, la familiaridad de sus historias podría dejar de ser una ventaja y convertirse en uno de los principales obstáculos para atraer al público a las salas.