Yucatán

Molas alza la voz contra las granjas porcícolas y alerta por el agua

Por La Revista Peninsular · 27/7/2026 11:19
Molas alza la voz contra las granjas porcícolas y alerta por el agua

Habitantes de la comunidad maya de Yax Kachal Bak, conocida como Molas, se manifestaron para exigir la intervención de las autoridades ante el incremento del tránsito de camiones cargados con cerdos y la expansión de las granjas porcícolas ubicadas en los alrededores de la comisaría meridana.

Los vecinos expresaron su preocupación por las posibles afectaciones que esta actividad podría ocasionar al acuífero, las condiciones sanitarias, las tierras comunales y la calidad de vida de las familias. Con esta movilización, Molas se suma a otras comunidades yucatecas, como Homún, Sitilpech, Kinchil y Santa María Chí, donde sus habitantes han cuestionado el crecimiento de la industria porcícola y sus posibles consecuencias ambientales.

La protesta comenzó en el lugar donde recientemente un camión que transportaba animales derribó un cable del tendido eléctrico. El incidente derivó en un accidente mientras un vecino realizaba labores de reparación y, de acuerdo con los manifestantes, evidenció los peligros que representa la circulación constante de vehículos pesados por las estrechas calles de la localidad.

Además de los riesgos viales, los habitantes denunciaron que algunas unidades dejan escurrimientos de desechos y olores desagradables durante su recorrido. Aseguraron que esta situación se ha intensificado conforme aumenta la actividad de las granjas establecidas al sur de la comunidad.

La inconformidad también está relacionada con el cierre definitivo de la granja Santa María, ocurrido en septiembre de 2025. De acuerdo con una de las participantes en la movilización, después de la clausura se habría registrado un mayor traslado de animales hacia otras unidades de producción cercanas. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente verificó el retiro total de los ejemplares de aquella instalación el pasado 29 de abril.

Los principales señalamientos fueron dirigidos hacia las granjas ubicadas al sur de Molas, algunas de ellas relacionadas, según los vecinos, con la empresa San Gerardo. Los habitantes temen que la llegada de más animales incremente la presión sobre el entorno y eleve el riesgo de afectaciones al manto freático, principal fuente de abastecimiento de agua para cientos de familias de la zona.

Durante el recorrido también se escucharon consignas en defensa de las tierras de uso colectivo y contra el avance de proyectos inmobiliarios. Los participantes señalaron que tanto la expansión de las granjas como el desarrollo urbano sin una regulación adecuada podrían amenazar el territorio y la permanencia de la comunidad maya.

Al finalizar la marcha, representantes de Molas acudieron a la sede de la Comisaría Municipal con la intención de entregar un escrito para solicitar información sobre las posibles autorizaciones relacionadas con el transporte de cerdos y la ampliación de las instalaciones porcícolas. Sin embargo, personal del lugar les informó que no podía recibir el documento y les pidió regresar en otra fecha, lo que provocó inconformidad entre los asistentes.

La movilización concluyó con la entonación del Himno Nacional frente al edificio de la comisaría. Minutos después, los manifestantes bloquearon temporalmente el ingreso de un tráiler cargado con cerdos. Aunque agentes de la Secretaría de Seguridad Pública solicitaron liberar la vialidad, los vecinos mantuvieron su posición durante algunos minutos antes de permitir el paso de la unidad.

Para los habitantes de Molas, la inconformidad va más allá del tránsito de vehículos pesados y los malos olores. La comunidad demanda información clara, vigilancia ambiental y garantías suficientes para proteger el agua, la salud y las tierras que forman parte de su patrimonio. Su protesta se incorpora a una discusión que continúa creciendo en Yucatán: cómo conciliar la actividad productiva con la conservación del acuífero y el respeto a los derechos de las comunidades mayas.

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