Morena ante la presión por el poder
Editorial La Revista Peninsular
Editorial La Revista Peninsular
Morena está en un escenario complejo. Mientras trabaja en las elecciones de este año en Coahuila y Estado de México, también busca mantener la unidad ante las pretensiones de sus “corcholatas” respecto a la elección del 2024. Esta podría parecer una situación compartida por los demás partidos, salvo MC pues decidió no participar en los próximos comicios, pero lo que sucede en Morena es distinto pues la ventaja que tienen sus aspirantes en relación con los aspirantes de la oposición vuelve apremiante el tema de la definición de la candidatura. Ignorar estas tensiones pondría en riesgo lo que parece una victoria casi inminente.
Esta semana, el Canciller Marcelo Ebrard insistió en sus críticas a la dirigencia nacional de Morena sobre la falta de claridad en el proceso para definir al candidato presidencial de las elecciones del 2024. También exigió que se dé a conocer la fecha en la que se elegirá al ungido guinda y, a manera de reproche por el respaldo institucional que ha recibido Claudia Sheinbaum, señaló que no era necesaria una encuesta si ya había una favorita.
De igual forma, Ebrard recordó que en diciembre del año pasado envió una carta a la dirigencia para proponer cómo se podría llevar a cabo la elección interna y que no había recibido respuesta alguna. En dicha carta, propuso que se lleve a cabo una encuesta con una sola pregunta para saber la preferencia de la gente, que se organicen debates con el fin de conocer cómo piensan los aspirantes y que todos quienes quieran participar en el proceso se separen de sus cargos.
Cabe señalar que Marcelo Ebrard se ha mostrado congruente respecto al punto de que los aspirantes se separen de sus cargos. En el 2005, renunció a la Secretaría de Desarrollo Social del entonces Distrito Federal para competir por la candidatura del PRD a la Jefatura de Gobierno capitalina. Más recientemente, Martha Delgado, quien es de las personas más cercanas a Ebrard, renunció a la Subsecretaría de Relaciones Exteriores para dedicarse de tiempo completo a la campaña del Canciller.
Aunque no de manera directa, Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, respondió a las preocupaciones de Ebrard en una entrevista que tuvo en Radio Fórmula. Sostuvo que la prioridad actual de su partido son las elecciones de Coahuila y Estado de México e hizo un llamado a las “corcholatas” a apoyar a los candidatos guindas de estos comicios. Con respecto a la elección presidencial del próximo año, compartió que en junio se abriría la convocatoria para los interesados, posteriormente, se harían un par de encuestas y para noviembre se tendría al candidato o candidata.
Tanto Ebrard como Delgado muestran posturas justificadas. El primero busca que haya claridad y equidad para una carrera en la cual, de acuerdo con encuestas recientes, se encuentra en un segundo lugar frente a un primer lugar, Claudia Sheinbaum, que se ha fortalecido en las últimas semanas; mientras que el segundo le da prioridad a los procesos electorales de este año pues considera que, si gana en ambos estados, tendrá asegurada la victoria en la elección presidencial del 2024.
Se necesitará de una gran labor política por parte de Morena para cumplir sus obligaciones en las elecciones de este año al mismo tiempo que garantiza la unidad interna de su partido. Ebrard ha dado muestras que no planea salirse de su partido y que tiene la disposición de participar en un proceso interno donde haya igualdad de condiciones; sin embargo, todo indica a que no tolerara imposiciones ni injusticias de su partido.