Mourinho regresa al Camp Nou 13 años después y el Real Madrid vence al Barcelona en el minuto 88
Mbappé anotó su gol 100 con el Madrid; Camavinga gestó el 1-2 definitivo tras entrar al campo
El Real Madrid venció al Barcelona 2-1 en el Camp Nou el domingo por la noche, con el tanto definitivo llegando al minuto 88, en la primera visita de José Mourinho al estadio azulgrana en 13 años como técnico merengue. El portugués se marchó entonces con una victoria y regresó de la misma manera.
El resultado rompe dos años de pesimismo acumulado en el vestuario blanco y recoloca al Madrid en la pelea liguera frente a un Barcelona que llegaba al clásico como favorito. La noche certificó, además, que Mourinho está dispuesto a revisar sus esquemas tácticos tras el tropiezo en Roma.
Para enfrentar la presión alta y las líneas adelantadas del conjunto azulgrana, Mourinho alineó en el mediocampo a Arda Güler y Bernardo Silva, sus dos perfiles más técnicos, escalonados: el portugués, de 32 años, junto a Aurélien Tchouameni, y el turco por delante. Ambos no habían coincidido en el once desde los partidos ante el Leipzig y, previamente, en las dos primeras jornadas de liga. «Combinar talentos nos da más que tener dos jugadores parecidos en el medio», explicó el entrenador, que precisó: «Me está gustando la mezcla de talentos; nos da equilibrio para defender y calidad para la organización ofensiva».
Kylian Mbappé abrió el marcador con el 0-1, tanto que representa su gol número 100 con la camiseta del Madrid, fruto de una jugada colectiva rematada tras el despeje de Gerard Martín y con participación de Yan Diomande, dominador del lateral durante todo el encuentro. Bernardo fue relevado por Eduardo Camavinga al minuto 80, y fue precisamente el francés quien construyó la acción del 1-2. Jude Bellingham había desaprovechado antes una segunda oportunidad clara para los blancos.
Con Vinícius Júnior cumpliendo el segundo de cuatro partidos de sanción en Liga, Yan Diomande asumió el protagonismo en la banda derecha y fue una amenaza constante con y sin balón. La victoria consolida la apuesta de Mourinho por mezclar perfiles distintos en la medular y deja al Madrid con cuatro partidos por delante para resolver la baja de su extremo brasileño.