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Opiniones

NOrma dijo NO

NOs vemos el 26

Por Jorge Valladares Sánchez · 03/03/2023 00:00
NOrma dijo NO

Por: Jorge Valladares Sánchez.*

En Facebook y en Youtube: Dr. Jorge Valladares. 

NOrma dijo NO
NOs vemos el 26

¡Listo! Tengo ya mi folio de registro para volver a participar en la selección de quienes pronto terminan su encargo en el Consejo de nuestro Instituto Nacional Electoral. Hace tres años lo intenté, y de poco más de 400 solicitantes, estuve entre la lista de 60 finalistas, previo a la formación de las quintetas, que finalmente arribaron a que dos mujeres y dos buenos y cercanos amigos tuvieran un sitio en la herradura de la democracia.

Digo sin cortapisas que fue un proceso legítimo. El ruido político tenía un contenido ligeramente distinto, pero forma y tono similar al que hay ahora. Fue grato ver que se desarrollaron las etapas según se anunciaron y el resultado del momento y lo visto en estos tres años coincide con mi motivación para intentarlo de nuevo.

Ya sé que el título elegido parece muy distante al cierre de actividad compartido para iniciar este artículo… Estuve pensando varios días si convertiría en trilogía la atención que se ganó Yasmín Esquivel al descubrirse y mantenerse por todo este tramo la noticia de su plagio en tiempos estudiantiles. Su mayor mérito es noticioso, pues pocas situaciones han durado dos meses en las notas y comentarios, aún siendo parecidas en lo grotesco, despreciable, antiético y errático. Pero en realidad, ya analizada a detalle su tesis y demostrado el plagio, lo que me queda para describir se puede decir de decenas de nuestros políticos y funcionarios de vez en vez.

Ha dado para mucho por ser un escándalo en lo más alto de una institución de la que se espera la mayor rectitud y que no suele ser protagonista;, por el ir y venir entre instituciones involucradas, pero acciones y manejos así los conocemos de sobra y el desenlace difícilmente nos sorprenderá. Así que voy cerrando, pero sin dedicarle el artículo, no merece la trilogía. Solo lo relacionaré con otros dos sucesos más importantes; así como los clásicos, digamos que dejo aquí tres tandas por el mismo boleto.

El capítulo de usar un amparo da aires de novedad porque nos tienen acostumbrados a que en casa del herrero el azadón sea de palo, pero, pues… tiene el derecho y debe tener toda la maquinaria para hacerlo funcionar, así como la UNAM debería tener toda la capacidad de leer con detalle y usar la técnica para no darle alcances que esa figura no tiene. En general la suspensión provisional es breve y lo mismo puede pasar a definitiva que darse por terminada, pero revisarla lleva más tiempo que lo que su naturaleza dura.

El hilo conductor del caso desde su origen y en cada episodio de este sainete es la ética. La falta de ética cuando estudiante le llevó a plagiar, probablemente a otras acciones que irán apareciendo, y a cada uno de los tumbos que ha dado en su defensa. Lo único que era necesario desde la noticia era reconocer el error y tomar una decisión que seguimos esperando. Su esencia no es jurídica, no es académica, no es institucional, ni siquiera emocional, política o mediática; el asunto sólo tiene una solución ética, pero ella nos lo dijo con toda claridad: no tiene nada de que avergonzarse, porque para ello tendría que ser capaz de sentir vergüenza, y eso, sin ética, no sucede. Fin.

Surgió un tema mucho más meritorio en la SCJN a partir de la conmemoración de la Constitución en Querétaro. Y me tuve que esperar para mencionarlo, porque procuro escribir de estos temas ligeros en la última semana del mes. Fue difícil por lo simbólico que es y también porque en este febrero elegí que el NO fuera sello de los cuatro artículos.

Y es que… se llama NOrma. La Ministra Piña estuvo en el foco de la forma en que se resolvió una polémica que alcanzó relevancia pública aunque, insisto, si de la política y las instituciones sabemos poco, de la SCJN menos. Fue designada Presidente con una votación histórica, dividida, para tranquilidad de quienes temían que la dama, cuya historia ya finalicé, pudiera llegar a ese cargo. Y aunque también había quienes deseaban que fuera así, no convirtieron el tema en un problema que mantuviera el desgaste, una vez ocupada la silla central en ese otro palacio, el de la Justicia.

Un mes más tarde en su primer acto público, con un simple gesto le dijo un contundente ¡NO! a las dudas que pudiera haber de continuidad en la actitud de su antecesor frente al titular del Poder Ejecutivo. En realidad no es la gran cosa; su duración fue de segundos, apenas para la foto, y su publicidad tampoco rompió marca alguna, estuvo solo una semana en los medios. Y al parecer no hizo daño, pues incluso el destinatario de ese gesto afirmó que le daba “mucho gusto” que así hubiera sido y que era una señal de los cambios alcanzados en nuestro México.

Algunas, pocas, personas no tenemos costumbre de hacer caravanas, por más claro y respetable que consideremos el protocolo, las relaciones y a la gente en sí. Por el contrario la costumbre y hasta la “buena educación” nos impulsan a saludar, sonreír, aplaudir y hasta reverenciar a personas y actitudes que no lo requieren, ameritan o merecen. Permaneciendo sentada unos segundos, Norma Piña dijo ¡NO! a todas esas costumbres y puso en alto la expectativa que podemos tener de la función de la SCJN, de las funcionarias/os que hacen carrera en una institución antes de llegar a su puesto más alto y, de las mujeres en cualquier rol de nuestra sociedad; lo digo con un saludo, sonrisa, aplauso y reverencia genuinas y duraderas.

¿Y el INE ‘Apá? Le dedico la tercera tanda a la Democracia. No al Instituto, porque ya escribí antes que ellos/as están allí para hacer la chamba por la que se les paga y muy bien, y los resultados que están dando me parecen satisfactorios y mejorables. Pero sí a la contribución a la Democracia que representa el INE y toda la gente que le hemos construido desde dentro y fuera.

No creo que la consigna de la ciudadanía, la propia, la auténtica, sea “Yo Defiendo al INE”, pero creo que a millones de personas que creemos y queremos la democracia nos queda claro que es una consigna y una bandera que podemos compartir. No me gusta “El INE no se Toca”, y menos ahora que ya se convirtió en sonsonete, en el que hasta el tal García Luna cabe, ¡chale!.

Me checan más la nueva de “MI Voto no se Toca” o dejar en claro que “Yo Defiendo la Democracia”. Pero prácticamente da igual, por una razón que solo quienes hemos vivido suficientes décadas notamos a la primera. Va a suceder este domingo 26 de febrero la primera concentración simultánea en más de 70 ciudades que no convocan los políticos ni el fútbol. Es la primera vez en que queda claro que millones queremos decir ¡NO! y casi no importa a qué, siempre y cuando el mensaje sea claro y la emoción se comparta.

Habrá quien quiera que lo entienda uno u otro u otra, que no toquen o no cambien mucho o se esperen; o que sea menos descarado o más legal o más dialogado… Pero con todos los matices, coincidiremos en ir por nuestros medios, deseo y expectativa a reunirnos en los puntos simbólicos de nuestras ciudades y eso, ¡eso está muy bien!

Hay asociaciones civiles y grupos de muchos orígenes y orientaciones sumándose a convocar y una horizontalidad meritoria, que es de lo poco que me encanta de esta maldita posmodernidad. Pero sobre todo hay grupos de amigos, camaradas y miles de familias deseando que llegue el día.

Los políticos/as perennes de un lado están descalificando y distorsionando con mucha energía, lo cual sólo significa que no quieren que pase. Algo ha de significar, porque antes, cuando había plantones o marchas sólo eran rechazadas por dos tipos de personas, las que se sentían amenazadas por ellas y las que eran afectadas en su tránsito por ellas. Fuera de eso, ya desde los inicios de este milenio se practicaba algo llamado tolerancia, e incluso el respeto a que quien quiera manifestarse lo haga, deseablemente de manera pacífica, como será esta vez, con toda certeza.

Y los del otro lado se ven subiéndose a esta concentración a como dé lugar, pero ni siquiera, a diferencia de pequeños ejemplos previos, se atreven a tomar un protagonismo, que obviamente desean, pero que hoy ya no les dejaría mayor margen que el ridículo. Pueden ir, y les escucharemos por aquí y por allá afirmando que van: “como ciudadanos”, aunque sepamos que en el fondo sienten una envidia enorme y, nada de que es de la buena.

El caso es que será un buen día este domingo, un día de la ciudadanía, y al más puro estilo Piña con un simple gesto podremos decir lo que nos queda claro, a reserva de que luego haya que hacer cada cual lo que considere correcto para su causa o convicción. Con sólo estar allí y decir ¡NO! estaremos sumando a recordarles, lo que cada cual le quiera recordar, a políticos/as perennes de aquí, de allá y de acullá, de antaño, de hogaño y “mañaño”; sea fulano, zutano o perengano.

De esta participación, de esta convivencia, de esta coincidencia pueden surgir semillas, esquejes o fertilizantes de lo que queramos cultivar en nuestras comunidades, en términos de la ética, la política, la legalidad, la institucionalidad y la convivencia.

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*Jorge Valladares Sánchez
Papá, Ciudadano, Consultor.
Doctor en Derechos Humanos.
Doctor en Ciencias Sociales.
Psicólogo y Abogado

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