Nueva York vive un auge de aperturas de tiendas durante la Semana de la Moda
Victoria Beckham, Moncler, Magda Butrym y al menos media docena de marcas debutan o reinauguran espacios físicos entre el 1 y el 19 de septiembre
Al menos ocho marcas de moda abrieron o anunciaron la apertura de nuevas tiendas en Nueva York coincidiendo con la Semana de la Moda de esa ciudad, que se celebra en septiembre de 2026, en una oleada que abarca desde Madison Avenue hasta SoHo y que convierte la temporada en uno de los momentos de expansión comercial más intensos de los últimos años en la ciudad.
La concentración de aperturas responde a una lógica compartida: la Semana de la Moda de Nueva York (NYFW, por sus siglas en inglés) reúne en la ciudad a editores, compradores, consumidores y comunidades creativas de todo el mundo, lo que convierte esos días en una ventana de visibilidad que ninguna campaña publicitaria convencional puede replicar. Para varias marcas, abrir una tienda durante ese periodo equivale, en términos de exposición, a desfilar en una pasarela oficial.
La polaca Magda Butrym abrió su primera tienda en Nueva York el 11 de septiembre. Su director ejecutivo, Jakub Czarnota, precisó que la fecha no es casual: septiembre marca el regreso de los consumidores de lujo tras las vacaciones de verano y anticipa el cuarto trimestre, históricamente el más sólido del año en ventas al menudeo. Victoria Beckham inauguró el 3 de septiembre su primer local permanente en Estados Unidos, en el 150 de Mercer Street, en SoHo; la propia diseñadora lo describió como «la bandera clavada en la arena» de la marca en el mercado norteamericano. TWP, por su parte, abrió el 1 de septiembre su segunda ubicación en Nueva York, esta vez en Madison Avenue, y celebrará la inauguración formal al concluir los desfiles.
Ese mismo 1 de septiembre, 7 For All Mankind reinauguró su tienda renovada en el 394 de West Broadway, en SoHo, con un rediseño encabezado por el estudio Perron Studios. Para el 19 de septiembre, Hermès prevé abrir una nueva boutique en la ciudad; su presidenta para Estados Unidos, Diane Mahady, señaló que la fecha permite exhibir las colecciones de temporada otoño-invierno y piezas exclusivas de esa locación. Moncler, en tanto, inaugura su flagship en la Quinta Avenida, que será el mayor espacio de la marca en el mundo; para enmarcarlo, la firma instaló una retrospectiva itinerante en el Vanderbilt Hall de la Grand Central Terminal.
El fenómeno no se limita a las marcas con mayor trayectoria. Rùadh, fundada por Jac Cameron, abrió durante la semana de moda su primer showroom permanente con cita previa en Mercer Street, en SoHo, sobre el local de Dries Van Noten y frente a Khaite. La marca completó además su primer desfile en el calendario oficial de la NYFW. Tone Deaf Studios, del diseñador Mustafa Ahmed, eligió el mismo periodo para su primera apertura permanente, siguiendo la estrategia de pop-ups alineados con la semana de moda que la marca practica desde sus inicios en el Lower East Side. Róhe, fundada por Marieke Meulendijks, se sumó con su propia inauguración, destacando que la semana concentra a su comunidad global en un solo lugar y en un solo momento.
La ola de aperturas también incluyó formatos temporales: la marca parisina Turn se instaló como pop-up en el concepto multimarca Tangerine, en East Williamsburg, mientras que la firma australiana de mobiliario Koala convocó a varias marcas de moda de ese país —entre ellas St. Agni, Sir y Blanca Studio— para una presencia colectiva en la ciudad. El modelo del pop-up durante la NYFW permite a marcas sin recursos para costear un desfile aprovechar la conversación mediática de la semana sin asumir los costos de un espacio permanente.
La densidad de inauguraciones confirma que el comercio físico de moda en Nueva York atraviesa un ciclo de expansión, no de retracción. La NYFW de septiembre de 2026 quedará registrada no solo por sus pasarelas, sino por la mayor concentración de aperturas comerciales de alto perfil que la ciudad ha visto en una sola semana de moda en años recientes.