“O compras medicinas o comes”: jubilado exhibe crisis de desabasto en el IMSS de Campeche
La falta de medicamentos, los retrasos en la atención médica y las condiciones deficientes en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Campeche han generado preocupación entre los derechohabientes, particularmente entre adultos mayores que dependen de sus pensiones para cubrir sus necesidades básicas.
Octavio López Saravia, jubilado y paciente con un padecimiento de la vista, denunció diversas irregularidades en el Hospital General de Zona Número 1, Abraham Azar Farah, y en el Hospital de Novia del Mar, donde aseguró haber enfrentado dificultades constantes para obtener los medicamentos necesarios para su tratamiento.
De acuerdo con su testimonio, en repetidas ocasiones ha acudido a las instalaciones médicas para surtir sus recetas, pero el personal le informa que los medicamentos todavía no están disponibles. Incluso, señaló que algunos tratamientos llegan a las unidades hospitalarias cuando ya han superado su fecha de caducidad, lo que obliga a los pacientes a esperar nuevamente o solicitar otra consulta.
Esta situación representa una preocupación económica para quienes sobreviven con ingresos limitados, debido a que la falta de suministros médicos los obliga a buscar alternativas en farmacias particulares, comprometiendo recursos destinados a alimentación y otros gastos indispensables.
“O compras medicamento o comes”, expresó el jubilado al describir las dificultades que enfrentan numerosos derechohabientes cuando las instituciones públicas no pueden proporcionarles sus tratamientos.
López Saravia también manifestó su respaldo a las protestas realizadas por trabajadores del sector salud, al considerar que sus inconformidades evidencian las carencias que afectan tanto al personal médico como a los pacientes. Desde su perspectiva, las deficiencias en el servicio no deben atribuirse exclusivamente a los profesionales de la salud, quienes también enfrentan limitaciones materiales para desempeñar sus funciones.
Además del desabasto de medicamentos e insumos, el derechohabiente cuestionó las condiciones de hospitalización, al asegurar que existen pacientes que no encuentran camas disponibles y deben permanecer en espacios improvisados, incluso entre sillas, mientras esperan recibir atención.
A estas dificultades se suman los problemas de accesibilidad a las instalaciones hospitalarias. Según explicó, algunas personas deben caminar varias cuadras para llegar a las unidades médicas, una situación especialmente complicada para adultos mayores, personas con discapacidad o pacientes con movilidad reducida.
El jubilado advirtió que las consecuencias de estas deficiencias pueden ser especialmente graves para quienes requieren tratamientos continuos, pues la interrupción en el suministro de medicamentos puede comprometer su recuperación y el control de sus enfermedades.
Ante este panorama, hizo un llamado a las autoridades sanitarias para que supervisen directamente las condiciones en las que operan los hospitales del IMSS en Campeche, en lugar de limitarse a revisar informes administrativos que, a su juicio, no reflejan las dificultades cotidianas de los derechohabientes.
Asimismo, insistió en que los problemas de abastecimiento no deben considerarse hechos aislados, debido a que afectan principalmente a las personas con menores recursos económicos, quienes carecen de alternativas para adquirir sus medicamentos de manera particular.
La denuncia pone de manifiesto la preocupación de los pacientes por la disponibilidad de tratamientos, la infraestructura hospitalaria y la calidad de los servicios médicos en Campeche. Mientras tanto, los derechohabientes afectados continúan enfrentando la incertidumbre de recibir oportunamente los medicamentos y la atención que necesitan.
Las irregularidades descritas corresponden al testimonio del jubilado y no constituyen, por sí mismas, una constatación independiente de las condiciones denunciadas.