Padres de familia de Quintana Roo piden reglas claras para el uso de celulares en escuelas
El 81% de los docentes consultados a nivel nacional respaldó establecer lineamientos para el uso de dispositivos en el aula
La Asociación Estatal de Padres de Familia de Quintana Roo respaldó la regulación del uso de celulares en las escuelas, aunque exigió conocer los lineamientos específicos antes de su aplicación en los planteles del estado.
La medida busca reducir el uso excesivo de dispositivos entre los estudiantes, un problema que, según padres y autoridades educativas, afecta la atención en clase, la comprensión lectora y la convivencia escolar en Quintana Roo.
Cecilia Manzanilla Pérez, presidenta de la Asociación Estatal de Padres de Familia, señaló que \"el abuso del celular perjudica la atención, la comprensión lectora, la convivencia con los compañeros y otros aspectos académicos\". La dirigente precisó que las familias todavía esperan conocer las reglas concretas y buscan participar en las reuniones con escuelas y docentes.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) trabaja con las autoridades educativas estatales en un acuerdo nacional sobre el uso de celulares y otros dispositivos digitales en las escuelas. La dependencia federal indicó que el objetivo no se limita a prohibir los teléfonos, sino a fomentar una cultura digital responsable con fines pedagógicos.
Durante el inicio del ciclo escolar 2026-2027, la SEP realizó una consulta nacional entre docentes de distintas entidades, en la que el 81% de los participantes apoyó contar con lineamientos que garanticen un uso seguro de la tecnología en el aula.
Manzanilla explicó que los planteles cuentan con mecanismos alternativos de comunicación con las familias, entre ellos grupos de WhatsApp y protocolos para casos de emergencia, por lo que consideró necesario definir con claridad las condiciones para el uso de teléfonos dentro de las escuelas.
El padre de familia Pablo Torres coincidió en la necesidad de restringir el uso de celulares, pero pidió a las autoridades analizar de forma diferenciada el caso de los estudiantes de preparatoria, a quienes atribuyó mayor responsabilidad para portar y utilizar el dispositivo. Las reglas definitivas quedan sujetas a la definición conjunta entre la SEP, las autoridades estatales y las comunidades escolares.