PRI nacional, busca recomponer la vertical
Línea directa.
Línea directa, por: Genoveva Castro Manzanilla.
Los puntuales agentes de los palacios en esta ocasión se dieron la conexión con personaje de calibre nacional cuya carrera ascendente parece que tendrá un tiempo para retroalimentar posibles opciones ante el fracaso de su más reciente encomienda como coordinador de la campaña de José Antonio Meade, así Arturo Nuño Mayer de estar en el más alto poder nacional con sueños mayores, ha bajado a una realidad cuyos protagonistas han sido los propios mexicanos, con la huella inevitable de su voto universal, según el comienzo del encuentro esperado de la presente semana, en sitio, casi como siempre, muy cerca del centro de la ciudad capital de Mérida.
En la nube del hijo del destacado arquitecto Arturo Nuño Morales, se pensaba que podría seguir los caminos de éxito que obtuviera en su momento el aún senador de la República, Emilio Gamboa Patrón. Pero, no cuajó el empalme que le fue abriendo Enrique Jackson, Luis Videgaray Caso y el mismo presidente Enrique peña Nieto. Ello demuestra que las historias pueden ser parecidas más unas son más exitosas que otras. Nuño Mayer fue uno de los nombrados como los promotores de las llamadas reformas estructurales con el Pacto por México, lo que hizo que Peña Nieto le soltara mucha cuerda de más, opina director de portal de noticias.
En momentos de gran solvencia con el magisterio ganó, en apariencia otro punto; sin embargo, la mayoría de ese sector tendría, quizá, guardada su opinión definitiva para expresarla el 1 de julio. Ello y una serie de políticas públicas alejadas de las bases ciudadanas pudieron conformar los detonantes para los resultados por demás claros y evidentes en la máxima aspiración política-electoral del país. Al cuarentón de Arturo, posiblemente, le ganó esa ansiedad por tomar todo ante los aciertos atinados, que a la postre, lo pudieron haber orillado a cometer actos sin los consensos necesarios con líderes de sectores con mucha más experiencia.
Contrario al yucateco, Emilio Gamboa Patrón quien también creció políticamente en esas latitudes y al lado de los hombres más poderosos en materia política, quizá caminó con más cautela, prudencia y midiendo los tiempos para ir paso a paso, pero con determinación y firmeza. Los tiempos de bonanza son muy marcados para ambos casos, ello, con muchos años en los rieles del primo del ex gobernador panista, Patricio Patrón Laviada, apuntó inquieta conductora de su propio noticiero por redes sociales, y muy amiga de la también ex gobernadora Dulce María Sauri Riancho de Sierra.
Ahora será interesante las formas en que ambos personajes del PRI nacional, buscarían recomponer la vertical. Puede ser por línea directa de negocios, socios, empresarial, partidista o acción social, es cuestión de nuevos diseños. Al menos, se comenta que las riendas del partido ahijado del PRI o sea el PVEM desde ya hace muchos años cuenta con la mano y posible dirección tras bambalinas de don Emilio, y ese podría ser el punto de negociación con los próximos inquilinos de las fuentes del poder público mexicano. Esa misma experiencia de Gamboa Patrón brinda a sus seguidores locales y nacionales la esperanza de poder florecer desde alguna lateral con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
En cambio, los agentes de los palacios reiteran que será un poco más difícil para don Arturo, pues le faltó pista en las interconexiones políticas y la oportunidad de los negocios para entablar aún más con el sector empresarial, otra vía de ayuda ante los embates del desfase total con que fueron recibidos por los votos de los mexicanos; eso sí, en un contexto vertical tanto el coordinador de campaña Nuño Mayer, como el coordinador parlamentario Gamboa Patrón refirió integrante de noticiero vespertino local. Dos estrellas, por el momento con luz baja, veremos qué es lo que sigue en sus ciclos de vida política, para los dos personajes que tuvieron en las manos decisiones claves para la vida nacional mexicana. Aclaramos que no se trata de distinguir a quien lleva la delantera de los dos; más bien es una secuencia de renombrados hombres del PRI, que podría levantarse y seguir dando pasos a favor de sus naturales y legítimas aspiraciones. Pendientes todos.
Es inevitable el que los puntuales agentes de los palacios dejen de mencionar en sus encuentros a la ex gobernadora yucateca, Ivonne Araceli Ortega Pacheco. Ya que, fuera de las distinciones y apuntes en contra que surten en las opiniones urbanas, no deja de ser un activo con fuerza económica, que cuenta con buen número de agradecidos colaboradores y socios de ocasión. Además de que se le apunta con un activo político con dinamita hasta para intentar abanderar un nuevo partido nacional o incursionar en las próximas decisiones del PRI, ya que como dijera en supuesta e histórico momento “yo me voy, no me vayan a echar la culpa si pierde el PR”. Vaya, y perdió drásticamente el PRI tanto en lo local como en lo nacional.
Ahora se retoma esa presunta enunciación: ¿De qué le van a echar la culpa? O ¿Manejó a control remoto? En el contexto objetivo, es que al menos ella, físicamente, no estuvo durante todo el proceso de las campañas luego del intenso activismo a nivel nacional que levantó muchas olas e inquietó a líderes mayores ahí en la misma Ciudad de México, en contexto de las bitácoras de los agentes de los palacios. En Yucatán, desde luego, no se hicieron esperar las suspicacias válidas en la combinación plural y de libertades completas. Ivonne Araceli por muchos años más seguirá siendo tema para las hojas editoriales, revistas y manejos mediáticos. Los agentes de los palacios cruzan razones a favor y en contra, en esa expresión acordada para la correcta conducción de sus análisis políticos partidistas y de gobierno. En fin, ahí estará de una u otra maneja la imagen y sombra de la ex titular del Poder Ejecutivo yucateco. ¿Ganadora o perdedora?
En otro tema de nuestros enlaces locales desde esos pasillos y antesalas conocidas, reiteran que se ve bien las acciones encaminadas por Mauricio Vila Dosal y Renán Barrera Concha, gobernador de la entidad y presidente municipal de Mérida, respectivamente. Han encendido motores de imagen, acercamiento con varios sectores, agrupando la simpatía de líderes importantes del estado. La dupla que en breve entrarán en funciones constitucionales; el 1 de septiembre y el 1 de octubre.
Los votantes a su favor, festejan sus victorias. Disfrutan los cercanos momentos de consolidar la toma de nuevas glorias y la oportunidad especial de servir a los ciudadanos. Por el lado de los perdedores, dicen los agentes de los palacios que siguen las quejas, tristezas, enfermedades, deudas y hasta distanciamiento con quienes están preparando maletas y tratando de ordenar lo conducente. Son de esas millas inevitables en el caminar para entrar, y en lado opuesto para salir.
Unos preparando estrategias de mayor impacto en la demostración de estilo propio de gobernar y la síntesis de decir adiós a tanto y tanto poder manejado a lo largo del sexenio local y nacional. Nuevos funcionarios con esas remuneraciones claves de acuerdo a los perfiles y tablas de presupuesto; y en contrasentido empezar a controlar gastos ante el cierre de esas mangueras ocasionales a la mano que ya no habrán definitivamente, cuando menos en los próximos seis años en los casos más sonados.
El adiós y la bienvenida, forman, también, parte de este enlace de los ritos oficiales cuya puesta en escena estará con mucho público disfrutando ambas situaciones, en comentario de veterano comunicador quien se dice heredero de muchas historias de los legendarios cerveristas. Unos aplaudirán y otras llorarán, lecciones por demás claras, para aprenderlas, experimentarlas, estudiarlas; también en ambos sentidos. En un lado para obrar mejor y retener el poder y, para otra, manifestar el saber conservar la verticalidad y no perder posición. Hay un pueblo yucateco decidido, enrachado, con el poder de su voto listo para la siguiente elección, no hay duda de ello. Listos que, una nueva carrera empieza. Éxito y, veamos quienes siguen siendo la mejor opción.