Prometer no empobrece
Reflexiones en voz alta
Reflexiones en voz alta, por Carlos Capetillo Campos.
carlos_capetillo@hotmail.com / @capetillocampos
La competencia de promesas entre los llamados precandidatos de los diferentes partidos agrupados en lo que llaman frentes, coaliciones o como se les antoje, están a todo lo que dan, y prometen todo lo que a sus raquíticas imaginaciones se les presentan.
Nada nuevo. Que no subirán o bajaran los impuestos y quienes son ciudadanos serios saben que es una promesa de campaña y además como saben que no van a ganar, pues a aprovechar y a ofrecer se ha dicho.
Que la gasolina está cara y el impuesto hace muy caro el combustible pues a ofrecer que será reducido o desaparecido, faltaba más.
Que van a un estado donde el gobernador será juzgado por corrupto pues a usarlo como bandera, total no les tocará enfrentar el juicio y ni les toca estar con los gobernadores de sus partidos, que son peores que los del PRI y que por alguna razón son mentirosos, agresivos, etc. pero que no fueron tocados por el PRI ni con el pétalo de una rosa y miremos que hay ejemplos de sobra de los gobernantes que les causaron un enorme daño al país de diferentes formas, como el caso de los Presidentes Fox y Calderón, de los gobernadores de Sonora, Guillermo Padrés, de Morelos, Graco Ramírez, de funcionarios muy cerca, demasiado cerca de los aspirantes como el señor de las ligas, René Bejarano, el de los impuestos de los capitalinos jugados en Las Vegas Gustavo Ponce, o el caso de la diputada Eva Cadena que tranquilamente regresó a su curul en Veracruz o el más trágico caso del país, el de los estudiantes de Ayotzinapa, el matrimonio Abarca Presidente Municipal de Iguala y su esposa.
Pero confían en que la memoria es corta y que el ánimo es receptivo para los insultos, ofensas y agresiones, pensando que la mejor defensa es el ataque y que así se protegen y así si se les responden es simplemente agresiones por defender el interés de México o calumnias de la mafia en el poder.
Son propuestas vacías, de cada seis años, nada lógico que los mexicanos puedan tener esperanza de que se va a cumplir y los va a beneficiar, lo mismo el jefe del señor de las ligas y de los impuestos de los capitalinos que se juegan en Las Vegas, protector de la diputada Cadena y del matrimonio de los Abarca; que el joven dictador como lo califica uno de los militantes distinguidos de su partido, quien ante esa actitud lo califica de aspirante a dictadorzuelo del Caribe, que ha echado por la borda los valores del panismo.
Y de los independientes, pues habría que preguntarle a los regios sobre el Bronco. Ellos tienen muy claro qué tal es como gobernante.
De Margarita Zavala mis respetos, lastima del lastre que significa su esposo.
Total, es hora de mirar a los aspirantes como se desempeñarían como Presidentes y no como aspirantes. Como aspirantes quieren ganar el voto del electorado. Como gobernantes quieren ganar su paso a la historia.
Como aspirantes quieren ganar la simpatía del electorado y para eso se despojan de lo que son y adquieren el disfraz de ser como el agua, adoptan las formas según el auditorio. Cantan, bailan, gritan, hacen gestos, insultan, montan caballos, montan motos, en fin, lo que creen que arrancan aplausos, eso hacen.
Por eso el electorado no conocen sus verdaderas personalidades y las que deben de asumir como Presidentes de la República.
Voy a cancelar la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México. Ajá. Eso dice “ya sabes quien”, sin pensar siquiera que ya hay invertidos 100 mil millones de pesos de los impuestos de los mexicanos y que ya hay contratos por publicidad y por concesiones por más de 130 mil millones de pesos, pero ya saben quién, cree que eso es una muestra de austeridad como el vender el avión presidencial y viajar en líneas comerciales. No vaya a creer quien ya sabes quién, que eso es novedad, ya ha habido otros funcionarios importantes que han querido hacerlo y los retrasos de los aviones, la falta de espacios, el tiempo y otras cosas más, obligan al uso de aviones específicos para el servicio del Presidente y los principales funcionarios del gobierno federal. En fin, esto apenas empieza.
Te saludo cordialmente.