Rescatan en Progreso a flamenco con grave fractura en un ala
Un flamenco que presentaba una grave fractura expuesta en una de sus alas fue rescatado en Progreso mediante un operativo realizado por personal del Ayuntamiento, luego de varias horas de labores para capturarlo de manera segura y evitar que su estado de salud empeorara.
El ejemplar había sido localizado desde el día anterior, por lo que integrantes de la Unidad de Protección a la Fauna y de la Dirección de Pesca, Fomento Agropecuario y Protección a la Fauna comenzaron a vigilar sus movimientos. El seguimiento buscaba impedir que el ave se desplazara hacia lugares de difícil acceso o zonas que representaran un peligro adicional.
Después de varios intentos, los brigadistas consiguieron asegurar al flamenco sin provocarle mayores daños. Una vez capturado, recibió los primeros cuidados y fue preparado para su traslado, debido a que la gravedad de la lesión requiere la intervención de especialistas.
En el operativo participaron equipos encabezados por Mario Geovani Zapata Cervera, titular de la Unidad de Protección a la Fauna, y Randyr Fabián Castillo Alférez, director de Pesca, Fomento Agropecuario y Protección a la Fauna.
El ave será canalizada a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, donde personal especializado realizará una valoración médica para determinar el tratamiento correspondiente y las posibilidades de rehabilitación. El objetivo será estabilizar al ejemplar y, dependiendo de su recuperación, evaluar una futura reintegración a su entorno natural.
Las autoridades municipales recordaron la importancia de reportar inmediatamente la presencia de animales silvestres heridos o en condiciones de riesgo. Una intervención oportuna puede evitar que las lesiones se agraven y aumentar las posibilidades de que los ejemplares logren recuperarse.
Durante los últimos años, la presencia de flamencos se ha vuelto más frecuente en los humedales y ciénagas cercanos a Progreso, donde estas aves encuentran espacios adecuados para alimentarse y descansar. Por ello, la protección de los manglares y ecosistemas costeros resulta indispensable para conservar a una de las especies más representativas de Yucatán.