Roban campanas de dos capillas en Hecelchakán y feligreses exigen mayor vigilancia
La comunidad católica de Hecelchakán manifestó su indignación luego de que se reportara el robo de las campanas de dos capillas del municipio, entre ellas La Ermita, ubicada en el barrio de San Juan, recinto que ya había sido víctima de actos anteriormente.
El primer robo fue descubierto cuando los encargados de La Ermita se preparaban para tocar la campana con motivo de los tradicionales rosarios. Al acudir al lugar, se percataron de que la cuerda había desaparecido y posteriormente confirmaron que también había sido sustraída la campana.
Tras el hallazgo, vecinos y responsables del recinto comenzaron a preguntar entre los habitantes de la zona si habían observado movimientos o personas sospechosas cerca de la capilla. Sin embargo, hasta el momento no se habría obtenido información que permita identificar a los responsables.
La situación generó preocupación entre los feligreses, quienes consideran necesario reforzar la vigilancia en el inmueble y realizar una investigación que permita esclarecer el robo. La campana estaba elaborada en bronce, por lo que se presume que quienes la sustrajeron conocían el valor del material.
Los creyentes también expresaron su esperanza de que la pieza pueda ser localizada y recuperada, ya que la capilla no cuenta con los recursos económicos suficientes para adquirir fácilmente una nueva campana destinada a las celebraciones religiosas, misas y rosarios.
El hecho no fue aislado. Otro robo fue reportado en la capilla localizada en el interior del panteón municipal de Hecelchakán, donde también desapareció la campana instalada sobre el techo del recinto.
Con ambos casos, las dos capillas quedaron sin sus respectivas campanas y las pérdidas económicas serían de varios miles de pesos, además del daño que representa para espacios utilizados regularmente por la comunidad católica.
La Ermita ya había sufrido un episodio de vandalismo durante el año pasado. En aquella ocasión fueron sustraídos diversos objetos utilizados durante ceremonias religiosas y se registraron daños en el inmueble. En su momento, los encargados consideraron extraño que los responsables dejaran otros artículos de valor y surgieron versiones que atribuían los hechos a integrantes de alguna secta; sin embargo, esta hipótesis no fue confirmada.
Ante los nuevos robos, los feligreses pidieron a las autoridades correspondientes investigar ambos casos, identificar a los responsables y reforzar la seguridad en los recintos religiosos para evitar que este tipo de hechos vuelva a repetirse.