Quintana Roo

Salud mental infantil y juvenil, una urgencia en Lázaro Cárdenas

Por La Revista Peninsular · 21/7/2026 10:16
Salud mental infantil y juvenil, una urgencia en Lázaro Cárdenas

La salud mental se ha convertido en una preocupación urgente para los habitantes del municipio de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo, después de que se registraran tres muertes por suicidio en un periodo menor a 15 días. La situación ha provocado inquietud entre ciudadanos, instituciones educativas y organizaciones civiles, principalmente porque dos de las víctimas eran menores de edad.

Los recientes acontecimientos han puesto sobre la mesa la necesidad de fortalecer las estrategias destinadas a proteger el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes. Habitantes del municipio consideran que las autoridades de Salud y los distintos niveles de Gobierno deben atender el problema de manera prioritaria y permanente, sin limitar su intervención a los días posteriores a cada tragedia.

La preocupación aumenta ante la proximidad del nuevo ciclo escolar. Integrantes de la comunidad han planteado la implementación de protocolos que permitan detectar oportunamente señales de depresión, ansiedad, crisis emocionales o cambios de comportamiento que puedan representar un riesgo para los estudiantes. Para que estas medidas sean efectivas, será necesaria la participación coordinada de docentes, especialistas, directivos y padres de familia.

Las escuelas pueden convertirse en espacios fundamentales para la prevención, debido al tiempo que niñas, niños y jóvenes pasan dentro de ellas. Sin embargo, esta responsabilidad no debe recaer exclusivamente en los planteles educativos. La atención de la salud mental requiere una red de apoyo que también incluya a las familias, comunidades, instituciones sanitarias y autoridades encargadas de garantizar el bienestar de la población.

Manuel Hoil Martínez, presidente de la asociación civil Nuevas Generaciones de Valladolid Nuevo, señaló que es necesario fortalecer el papel de las escuelas y los espacios comunitarios. De acuerdo con lo expuesto, la falta de orientación familiar, el consumo de alcohol y drogas y diferentes problemáticas sociales pueden aumentar la vulnerabilidad de los jóvenes. También advirtió sobre la participación de menores de edad en el consumo de sustancias, una situación que afecta a numerosas familias de la región.

En el municipio ya existen algunos mecanismos de acompañamiento. Los niveles de preescolar y primaria cuentan con el apoyo de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular y del Centro de Atención Múltiple, mientras que las escuelas secundarias disponen de personal de psicología. Ante cualquier señal de riesgo, los directivos y padres de familia deben canalizar a los estudiantes para que reciban atención especializada.

No obstante, la existencia de estos servicios no elimina la necesidad de ampliar la infraestructura y garantizar que la atención psicológica sea accesible, constante y suficiente. Diversos sectores de la comunidad han solicitado reforzar las acciones frente a problemas como el acoso escolar, la ansiedad, la violencia familiar y el consumo de sustancias.

La prevención también implica crear entornos en los que las personas puedan expresar lo que sienten sin miedo a ser juzgadas. Escuchar con atención, reconocer los cambios emocionales y buscar ayuda profesional son acciones indispensables para acompañar a quienes atraviesan momentos de crisis. Hablar de salud mental no debe entenderse como una señal de debilidad, sino como una forma de cuidado individual y colectivo.

Los recientes acontecimientos representan una llamada de atención para todo Lázaro Cárdenas. La respuesta deberá ir más allá de declaraciones temporales y convertirse en una estrategia integral, con atención psicológica suficiente, capacitación para docentes, orientación para las familias y mecanismos claros de detección y canalización. La protección de la infancia y la juventud exige acciones coordinadas que permitan atender los problemas antes de que se conviertan en tragedias.

En México, las personas que atraviesen una crisis emocional o necesiten orientación pueden comunicarse con la Línea de la Vida al número 800 911 2000. El servicio ofrece atención gratuita y confidencial las 24 horas del día para situaciones relacionadas con la salud mental y el consumo de sustancias.

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