Shanahan resta importancia al viaje anticipado en el triunfo de los 49ers en Melbourne
Pese a que San Francisco llegó una semana antes que Los Ángeles a Australia, ambos entrenadores descartan que la logística haya definido el 27-7
San Francisco venció 27-7 a Los Ángeles Rams en Melbourne, en el marco de la serie internacional de la NFL, un resultado que dejó satisfechos a los 49ers pero que también abrió un debate paralelo: el de la logística de viaje como posible ventaja competitiva. Varios jugadores de San Francisco elogiaron públicamente la decisión de la organización de trasladarse a Australia con siete días de antelación, argumentando que ese tiempo extra les permitió adaptarse mejor al cambio de horario, al clima y a las condiciones del terreno antes del compromiso.
Sin embargo, tanto Kyle Shanahan como Sean McVay, entrenadores de 49ers y Rams respectivamente, salieron al paso de esa narrativa y coincidieron en que la diferencia en los tiempos de llegada de ambas escuadras no fue un factor determinante en el marcador. Para ambos estrategas, el desenlace del partido se explica más por la ejecución en la cancha —bloqueo, presión al mariscal de campo y control del balón— que por cuántos días pasó cada plantilla aclimatándose en territorio australiano.
El tema no es menor para la NFL, que en los últimos años ha expandido su calendario internacional sin establecer un protocolo uniforme de viaje para los equipos visitantes. Cada franquicia decide su propia estrategia de traslado, lo que puede generar asimetrías reales o percibidas entre rivales que disputan partidos fuera de Estados Unidos. Que los propios jugadores atribuyan parte del mérito a la planeación logística, mientras los entrenadores lo minimizan, refleja una tensión habitual entre el discurso del vestidor y el manejo público de las narrativas por parte del cuerpo técnico.
De cara a lo que sigue, el mensaje de Shanahan busca evitar que la victoria en Melbourne se lea como un resultado condicionado por circunstancias externas, y en cambio reforzar la idea de que el nivel de juego de los 49ers fue el factor decisivo. Para los Rams, el reto inmediato será corregir errores de ejecución sin recurrir a la logística como justificación, algo que McVay también parece dispuesto a evitar de cara a los compromisos que restan en la temporada.