Sheinbaum admite caída de México en matemáticas PISA 2025 y defiende resultados en ciencias
El director de Educación de la OCDE reconoció resiliencia del sistema mexicano en ciencias y lectura, pero advirtió que persisten grandes desigualdades
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció el martes que México retrocedió en matemáticas en la prueba PISA 2025, aunque sostuvo que el descenso también afectó a otras naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y que en ciencias el puntaje nacional mejoró.
El resultado importa porque PISA es el referente global con el que 90 países miden el nivel real de sus estudiantes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias. Una caída en matemáticas pone presión sobre la política educativa de la Nueva Escuela Mexicana justo cuando el gobierno la presenta como su principal reforma de fondo.
Sheinbaum expuso los datos durante la conferencia mañanera en Palacio Nacional. En lectoescritura, precisó que el indicador bajó «en todos los miembros de la OCDE, pero en México su disminución es mucho menor que en otros», y atribuyó ese declive generalizado al uso de plataformas digitales. En matemáticas asumió el retroceso sin ofrecer cifras concretas. En ciencias, afirmó que «subió la calificación de los estudiantes gracias a la Nueva Escuela Mexicana».
La mandataria proyectó un fragmento de video del director de Educación y Competencias de la OCDE, Andreas Schleicher, quien sostuvo que «muchos sistemas educativos en el mundo han visto caer sus resultados de aprendizaje, y México ha mostrado resiliencia» en ciencias y lectura. Schleicher añadió que la brecha entre alumnos aventajados y desaventajados no se amplió pese a la incorporación de más jóvenes con menores oportunidades, aunque advirtió que «los resultados de aprendizaje todavía deben elevarse» y que «persisten grandes desigualdades».
Sheinbaum acotó que «la misma prueba para todos los países siempre tiene sus limitaciones por las características de cada nación», argumento que el propio sistema PISA reconoce en sus metodologías, pero que no neutraliza las comparaciones directas que la OCDE publica como referencia de política pública.
La prueba PISA se aplica cada tres años. La edición de 2022 ya había mostrado caídas históricas en la mayoría de los países participantes, en parte atribuidas a los efectos de la pandemia de covid-19. Los resultados de 2025 confirman que la recuperación es desigual y que México enfrenta pendientes estructurales que el propio organismo internacional señaló de forma explícita.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) deberá presentar el análisis desagregado por entidad federativa y grupo de ingreso, datos que determinarán si la brecha interna —entre escuelas urbanas y rurales, entre estados del norte y del sur— se redujo o se mantuvo pese a la resiliencia que Schleicher reconoció a nivel agregado.