Sheinbaum firma reforma: aspirantes a la Presidencia y gubernaturas no podrán tener doble nacionalidad
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó este miércoles 7 de octubre el decreto de reforma constitucional que establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con la nacionalidad mexicana.
La modificación fue aprobada previamente por la Cámara de Diputados y el Senado de la República con mayoría calificada, además de recibir el respaldo de 22 congresos estatales, con lo que cumplió con los requisitos establecidos para modificar la Constitución. La reforma contempla cambios a los artículos 82, 116 y 122.
La nueva disposición no significa que México deje de reconocer la doble nacionalidad entre sus ciudadanos. La restricción estará dirigida específicamente a las personas que busquen ocupar algunos de los principales cargos del Poder Ejecutivo: la Presidencia de México, las gubernaturas de los estados y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
En caso de que una persona con doble nacionalidad quiera competir por alguno de estos puestos, deberá renunciar a su segunda nacionalidad antes de solicitar formalmente su registro como candidata o candidato. Los procedimientos específicos para realizar este trámite deberán quedar establecidos posteriormente en la legislación secundaria.
Durante la presentación original de la iniciativa, Sheinbaum explicó que el objetivo era garantizar que quienes ocupen estos cargos mantengan su compromiso exclusivamente con el país. “Deben renunciar a otra ciudadanía, si es que la tienen, y solamente quedarse con la nacionalidad mexicana, para garantizar que el interés de la nación esté por encima de cualquier otro interés”, señaló la mandataria al presentar la propuesta en agosto.
La reforma también establece restricciones para quienes lleguen a ejercer alguno de estos cargos. No podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad mientras permanezcan en funciones ni recurrir ante autoridades extranjeras alegando una nacionalidad distinta a la mexicana. La propuesta contempla, además, limitaciones al uso de pasaportes o documentos de identidad expedidos por otros países y al ejercicio de determinados derechos vinculados con una ciudadanía extranjera.
Uno de los puntos centrales de la reforma es su fecha de aplicación. Aunque el decreto fue firmado en octubre de 2026, las nuevas condiciones serán aplicables a partir del proceso electoral correspondiente a 2028.
La propia Sheinbaum explicó previamente que la entrada en vigor se fijó para ese año debido a los límites legales para modificar las reglas electorales cuando un proceso se encuentra próximo. “Lo dispuesto en este Decreto será aplicable a partir del proceso electoral correspondiente al 2028”, recordó la presidenta al referirse al artículo transitorio de la reforma.
La modificación busca cerrar un vacío que, de acuerdo con el gobierno federal, existía en la Constitución respecto a los mexicanos por nacimiento que también poseen la nacionalidad de otro país. Actualmente, una persona puede ser mexicana por nacimiento aun cuando haya nacido en el extranjero, siempre que cumpla con los supuestos establecidos en el artículo 30 constitucional.
Con la nueva redacción, tener una segunda nacionalidad no impedirá de manera permanente buscar estos cargos, pero sí obligará a renunciar a ella antes del registro de la candidatura. De esta manera, a partir de 2028, quienes busquen encabezar el Poder Ejecutivo federal, un gobierno estatal o el Gobierno de la Ciudad de México tendrán que hacerlo únicamente bajo la nacionalidad mexicana.