Todos los caminos conducen a Adán
Editorial La Revista Peninsular
Editorial La Revista Peninsular
La dinámica de las “corcholatas” que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha traído a la discusión pública para referirse a quienes aspiran a la Silla Presidencial pone en jaque al país. Los intereses personales, recelos y diferencias entre los principales aspirantes provocan un desgaste mutuo en una carrera que será larga pues empezó pronto. Como la carrera será larga, sí importan ahora las preferencias de la ciudadanía, pero importan más las preferencias del presidente.
Por el momento, parece que todos los caminos llevan a Adán Augusto López Hernández. A pesar de haber entrado tarde a la contienda en comparación con los demás aspirantes, el secretario de Gobernación es considerado el ungido del presidente López Obrador. Esto debido al respaldo que el titular del ejecutivo le ha dado para realizar giras por el país con el fin de reunirse con grupos de interés en las distintas entidades. De hecho, apenas hace unas semanas estuvo en Yucatán para dialogar con empresarios del Estado.
Si bien, pudiese parecer que el canciller Marcelo Ebrard y la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum siguen disputando la cima de la contienda pues encabezan las principales encuestas, todo indica a que Palacio Nacional los ha relegado. Desde hace algunos días, ya no reciben flores desde la tribuna de la “mañanera” ni figuran en ella.
Lo anterior no significa que estos líderes de Morena hayan renunciado a sus pretensiones. Marcelo Ebrard vio potencial electoral en el conflicto relativo a las consultas solicitadas por Estados Unidos y Canadá en el marco del T-MEC y decidió involucrarse cuando es un tema que le compete a la Secretaría de Economía. Por su parte, para aumentar su posicionamiento, Claudia Sheinbaum ha buscado espacios con líderes y gobernadores guindas que la apoyan, como se pudo ver en su intervención en el programa “Los Martes del Jaguar” de la gobernadora Layda Sansores.
El senador Ricardo Monreal también es un contendiente en la carrera presidencial; sin embargo, desde su mismo partido se le ha impedido competir en igualdad de condiciones a pesar de ser uno de los liderazgos guindas con mayor capacidad territorial. El exgobernador de Zacatecas ha insistido en múltiples ocasiones que Morena no le ha brindado piso parejo para contender por la candidatura a la presidencia y ha criticado la dinámica de las “corcholatas” porque éstas dependen de las preferencias del presidente, no de la población.
La realidad es que el presidente no ha dado línea explícita y ha insistido en que la elección del candidato guinda se hará mediante algún mecanismo de participación que permita conocer el sentir de los ciudadanos. No obstante, es indiscutible que también le ha brindado las herramientas al secretario de Gobernación para que aumente su posicionamiento en la República.
Con respecto a la oposición, ésta afronta un panorama complicado ya que no cuenta con liderazgos que tengan la fuerza y respaldo necesarios para asumir una candidatura presidencial. Quien parece tener mayor posicionamiento actualmente es Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, pero ha sido completamente deshabilitado y desacreditado por los señalamientos que ha hecho la gobernadora Sansores en su contra.
Podrá ser cierto que Adán Augusto López todavía no encabeza las encuestas de preferencias a la presidencia, pero sí es el favorito del presidente López Obrador y eso vale más en estos momentos pues significa que contará con las herramientas que necesita para fortalecerse. Ahora bien, no pasemos por alto que aún falta mucho para que se defina a los candidatos y, en este tiempo, todo puede pasar.