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Trump descarta un ataque nuclear contra Irán, pero mantiene abierta la puerta a nuevos bombardeos

Por La Revista Peninsular · 16/10/2026 09:11
Trump descarta un ataque nuclear contra Irán, pero mantiene abierta la puerta a nuevos bombardeos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no contempla utilizar armas nucleares contra Irán ni desplegar tropas estadounidenses en territorio iraní. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de recurrir a armamento convencional de gran potencia, en medio de las tensiones militares que mantienen ambos países en Medio Oriente.

Durante una entrevista concedida al canal estadounidense Newsmax, el mandatario rechazó recurrir al arsenal nuclear de su país para enfrentar a Irán, al considerar que las fuerzas estadounidenses cuentan con suficientes capacidades militares para cumplir sus objetivos sin necesidad de emplear este tipo de armamento.

“No voy a usar (poder) nuclear. No tenemos por qué hacerlo”, declaró Trump al ser cuestionado sobre las opciones militares que contempla su administración ante el conflicto.

Las declaraciones se produjeron después de que la cadena CNN informara que el Pentágono cuenta con planes para utilizar la bomba GBU-43/B, conocida como la “Madre de todas las bombas” (MOAB, por sus siglas en inglés), contra instalaciones estratégicas iraníes, entre ellas infraestructura energética y centros vinculados con su programa nuclear.

Este dispositivo es considerado una de las armas convencionales más poderosas del arsenal estadounidense. Aunque no utiliza tecnología nuclear, posee una enorme capacidad destructiva debido a la cantidad de explosivos que contiene y a la magnitud de la onda expansiva que genera.

Al referirse a este armamento, Trump explicó: “La madre de todas las bombas no es nuclear. Es una bomba extremadamente grande, es como una pequeña bomba nuclear”. No obstante, evitó confirmar si su administración ha autorizado su utilización contra objetivos iraníes.

De acuerdo con los reportes difundidos por CNN, las autoridades militares estadounidenses han evaluado posibles escenarios para emplear esta bomba en caso de que el presidente decida reanudar los ataques contra Irán. Entre las opciones consideradas se encontrarían instalaciones nucleares y energéticas, lo que representaría una nueva escalada del enfrentamiento.

El posible uso de este armamento también supone importantes desafíos operativos, ya que, debido a sus dimensiones y peso, debe ser transportado y lanzado desde aeronaves militares especialmente adaptadas, lo que requiere una compleja planificación y condiciones de seguridad aérea.

Por otra parte, Trump descartó que contemple enviar soldados estadounidenses a territorio iraní. Ante los cuestionamientos sobre una eventual operación terrestre, el mandatario afirmó que no considera necesario recurrir a esa alternativa, la cual podría incrementar significativamente los riesgos militares y prolongar las hostilidades.

El presidente también mantuvo su postura de impedir que Teherán desarrolle armas nucleares y planteó la posibilidad de atacar instalaciones subterráneas vinculadas con su programa atómico, entre ellas un complejo fortificado conocido como Pickaxe Mountain.

Las declaraciones ocurren en un contexto de elevada tensión regional, marcado por las operaciones militares estadounidenses e israelíes contra Irán y la incertidumbre sobre el rumbo del enfrentamiento.

Aunque el mandatario ha descartado expresamente el empleo de armas nucleares y el envío de tropas terrestres, sus declaraciones dejan abierta la posibilidad de nuevas operaciones aéreas de gran magnitud contra objetivos estratégicos iraníes.

De esta manera, Washington mantiene la presión militar sobre Teherán sin comprometerse, por ahora, con una intervención terrestre o una ofensiva nuclear. Sin embargo, la eventual utilización de armamento convencional de alto poder destructivo podría intensificar el conflicto y complicar las perspectivas de una solución diplomática en Medio Oriente.

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