Trump tuvo que intervenir para que una de sus principales asesoras obtuviera autorización de seguridad
Natalie Harp, una de las colaboradoras más cercanas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trabajó durante más de un año en la Casa Blanca sin contar con la autorización de seguridad que normalmente se solicita al personal del Ala Oeste, de acuerdo con un reporte de MS NOW.
Según dos personas familiarizadas con el caso, Harp habría rechazado en varias ocasiones iniciar el procedimiento necesario para obtener dicha acreditación. Las fuentes señalaron que se desconocen las razones por las que la asistente no completó inicialmente el trámite, una situación que comenzó a generar inquietud entre funcionarios encargados de asuntos legales y de seguridad dentro de la administración.
La preocupación habría aumentado debido a la cercanía de Harp con Trump y al nivel de acceso que mantiene a información relacionada con el mandatario. La funcionaria ocupa los cargos de asistente especial y asistente ejecutiva del presidente y se ha convertido en una presencia habitual a su lado tanto en la Casa Blanca como durante viajes oficiales y visitas a sus propiedades privadas.
De acuerdo con el reporte, fue necesaria la intervención personal de Trump para que Harp finalmente llenara los documentos correspondientes y comenzara una investigación federal de antecedentes. Posteriormente obtuvo la autorización de seguridad. Un funcionario de alto rango explicó que la colaboradora recibió varias extensiones para completar el procedimiento debido a la cantidad de información requerida.
Entre los documentos necesarios se encuentra el formulario SF-86, utilizado por el gobierno estadounidense para recopilar información sobre antecedentes personales, lugares de residencia anteriores, situación financiera y contactos en el extranjero, entre otros datos relevantes para determinar si una persona puede acceder a información sensible.
Las dudas sobre Harp no se limitaron al trámite de seguridad. Según las fuentes consultadas por MS NOW, algunos integrantes del Servicio Secreto también habrían expresado preocupaciones internas durante el primer año del segundo mandato de Trump por el grado de acceso que la asistente mantiene al presidente.
Harp desempeña además una función importante en el flujo de información que llega al mandatario. Desde antes de regresar a la Casa Blanca, se hizo conocida dentro del equipo de Trump por entregarle impresiones de noticias, publicaciones en redes sociales, encuestas y mensajes de personas que buscan comunicarse con él. Esa actividad le valió el apodo de la “impresora humana”.
Su relación profesional con Trump comenzó a fortalecerse después de que Harp apareciera públicamente para agradecerle por la aprobación de la ley conocida como Right to Try. En 2020 participó en la Convención Nacional Republicana y posteriormente trabajó para la cadena One America News. En 2022 se incorporó al equipo político de Trump y, tras el regreso del republicano a la presidencia el 20 de enero de 2025, pasó a formar parte oficialmente del personal de la Casa Blanca.
Ante el reporte sobre la demora en la autorización, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió a Harp y aseguró que actualmente cuenta con la acreditación correspondiente, además de destacar su lealtad y trabajo dentro del equipo presidencial. La declaración, sin embargo, no desmintió específicamente que la asistente hubiera pasado más de un año sin completar el proceso.