Veinte parteras mayas de Quintana Roo obtienen certificación internacional tras capacitación de seis meses
En el estado ejercen 138 parteras tradicionales, la mayoría sin respaldo institucional para su labor
Veinte parteras tradicionales de Quintana Roo recibieron en 2025 certificación internacional tras concluir una capacitación de seis meses impartida por la fundación estadounidense Global Pediatric Alliance, en un esfuerzo por profesionalizar la práctica ancestral maya en la entidad.
La certificación busca cerrar una brecha histórica: en Quintana Roo ejercen 138 parteras tradicionales en los municipios de Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Cancún, la mayoría sin respaldo institucional ni reconocimiento formal por parte de las autoridades de salud, lo que las deja fuera de la atención médica oficial pese a su papel en comunidades rurales.
Margarita Chan, partera maya con 25 años de experiencia en Felipe Carrillo Puerto, forma parte de esta generación que combina el conocimiento heredado dentro de su familia con la nueva capacitación. Chan practica la técnica conocida como sobada, un masaje que ayuda a acomodar al bebé antes del parto, y afirma que en dos décadas y media no ha registrado fallas en sus pronósticos sobre el sexo del producto.
El médico Gabriel García Salyano, quien colabora con Global Pediatric Alliance, sostuvo que las condiciones de vida de las parteras tradicionales están marcadas por la falta de servicios y apoyo estatal. "Es necesario articular, conocer y acercar ambos tipos de conocimientos, que no es que uno vaya contra el otro, sino que en la mayoría de las veces son complemento", explicó el especialista, quien añadió que la medicina moderna desciende directamente de la práctica de las parteras.
Durante la pandemia de covid-19, cuando las mujeres embarazadas acudieron con mayor frecuencia a las parteras por temor a contagiarse en los hospitales, un médico de la Jurisdicción Sanitaria Número 03 reprendió a Chan por atender partos sin certificado, según relató la propia partera en lengua maya. El episodio no interrumpió su labor: continuó atendiendo nacimientos y comenzó a preparar a sus hijas para heredar el oficio.
Virginia Guadalupe, hija de Margarita Chan, participa ya en los cursos de certificación impartidos por organizaciones internacionales, el más reciente realizado en Cancún, y se perfila como parte de la siguiente generación de parteras en Felipe Carrillo Puerto.
La transmisión del conocimiento dentro de la familia Chan ejemplifica el mecanismo que sostiene a la partería tradicional en la península: la enseñanza directa entre generaciones, ante la ausencia de una política pública que integre a estas mujeres al sistema de salud estatal.