Venezuela es la mina de oro negro para Rusia y China, estos son los negocios
Vive una crisis interna, pero, dos países lejanos tienen puesto sus objetivos en el oro negro que se encuentra bajo el suelo de la decadente Venezuela
Vladimir Putin y Xi Jinging saben que cuentan con una lejana reserva de crudo para continuar explotando, la cual está valuada en 25 trillones de dólares, por lo que ni a Rusia ni a China le preocupan qué es lo que suceda en la política interna.
Rusia y China hasta el momento no han condenado a Venezuela como lo ha hecho Estados Unidos, ya que de hecho miles de barriles navegan diariamente rumbo a las costas rusas y chinas, para ser vendidos a un precio de ganga.
En el caso de Rusia, la empresa Rosneft se ha convertido en su principal comercializadora, por lo que la petrolera venezolana pudo reducir su deuda de 1.800 millones de dólares a 1.100 millones de dólares al cierre del segundo trimestre, por lo que de continuar a este ritmo, Rosneft se aseguraría el saldo completo hacia fin de año.
Por su parte China es más cautelosa, pero aun así no deja de sacar provecho de la mina de petróleo de Venezuela, ya que intenta capear producto de su guerra comercial busca no ganar conflictos, por ello pospuso sus convenios que deberían establecerse en agosto, hasta septiembre.
Pero aún con esto China dice tener un pacto para un rendimiento de 120 mil barriles diarios y la inversión sería de 3 mil millones de dólares. Las regalías serán infinitamente mayores en el mediano plazo, pero el caso es que los números no son transparentes en la economía bilateral.
Y es que tanto Rusia como China cierran además tratos que les permiten ingresar su tecnología y personal en las abandonadas refinerías que tiene PDVSA, para recuperarlas.
Actualmente Rusia tiene unos dos millones de acres netos con unos 6 billones de barriles de reservas, por su parte China unos 900 mil con 11 billones.
Y es que Irán como Cuba también se beneficiian pero a menor escala, 600 mil con 2 billones y un millón 300 mil acres netas con 3 billones de reservas, respectivamente.
De esta manera es como la estatal venezolana que fue pionera en materia energética y motivo de orgullo se desploma, ya que las plantas están descuidadas y su producción gotea.
Además los apagones de electricidad, corrupción estructural, robos y falta de insumos en Venezuela han provocado una debacle en su productividad petrolera.