Versace regresa a la alta costura en enero de 2027 con Pieter Mulier al frente
La marca italiana, adquirida por Prada Group en 2025 por cerca de 1,250 millones de euros, no desfilaba couture desde 2016
Versace anunció esta semana su regreso al calendario de alta costura para enero de 2027, en lo que será el primer desfile completo de Pieter Mulier como director creativo de la casa italiana. La firma no presentaba colección couture en pasarela desde 2016, aunque mantuvo operaciones de sastrería de forma discreta durante ese período.
El regreso de Versace a la alta costura no es un hecho aislado: refleja una tendencia entre las grandes firmas de lujo que buscan recuperar exclusividad frente a una clientela ultra-adinerada que concentra cada vez más el gasto del sector. Según un reporte de la consultora Bain publicado el año pasado, los clientes de mayor gasto —denominados Very Important Clients (VIC)— representan apenas 2% de la base total de compradores, pero acumulan 45% de las compras globales de lujo, frente a 35% en 2021.
Versace no llega sola a este viraje. Hermès debutará en el calendario couture en enero de 2027, mientras que Balenciaga regresó a ese formato en julio de 2021 por primera vez desde 1968. El couturier indio Gaurav Gupta inauguró este mes su primer atelier permanente de alta costura en París, y la dirección general de Celine informó que la maison trabaja en desarrollar su propia línea couture ante lo que describió como un «fuerte apetito de la clientela estadounidense».
Neil Saunders, director general y analista de retail en Globaldata, precisó que los desfiles de alta costura permiten a las casas de lujo «recuperar un sentido de elusividad» erosionado por la expansión hacia productos de acceso masivo y colaboraciones con marcas populares. «La costura puede funcionar como contrapeso: proyecta un halo sobre toda la etiqueta», sostuvo. Krista Corrigan, analista de la plataforma de inteligencia comercial EDITED, añadió que cada pieza couture —confeccionada a mano y ajustada a un solo cliente— ofrece a las marcas la justificación más transparente para precios elevados. «Es la manera más clara de mostrar en qué se gasta el dinero», precisó.
El efecto ya es legible en los datos de Versace. De acuerdo con cifras de EDITED, la proporción de prendas con descuento en junio, julio y agosto cayó de 42% en 2024 a 33% en 2026. Simultáneamente, 47% de su ropa disponible en octubre de este año tiene un precio superior a los mil dólares, frente a 35% dos años atrás. Corrigan advirtió que la reducción de rebajas y la retirada de artículos de entrada apuntan a una depuración deliberada de la estrategia de precios que el regreso a la costura busca coronar: «La alta costura sola no mueve mucho la facturación, pero su función es hacer que todo lo demás en la tienda sea más fácil de vender a precio completo».