Opiniones

Vienen los fieles difuntos

Sic Sac.

Por Elda Clemente Reyes · 04/11/2021 00:00

Sic Sac, por: M.A. Elda Clemente Reyes. 

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.  Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente”. Juan 11: 25-26

Hoy, se conmemora el Día de Muertos. Esta ceremonia en la visión indígena implica el retorno transitorio de las ánimas, quienes regresan a casa, al mundo de los vivos, para convivir con los familiares y para nutrirse de la esencia del alimento que se les ofrece “Hanal Pixán”, que en lengua maya significa “Comida para las almas”.

De acuerdo con el calendario católico, el 1° de noviembre, corresponde a Todos los Santos, día dedicado a los “muertos chiquitos” o niños, y el día 2 de noviembre, a los Fieles Difuntos, es decir, a los adultos.

Los altares puestos son decorados con flores de cempasúchil, papel picado, calaveritas de azúcar, fotos, frutas, pulque, veladoras, pan, mole o algún platillo, que le gustaba a quien va dedicada la ofrenda, son una forma de rendirles homenaje, por todo el bien que hicieron en esta tierra y orar a Dios por ellos.

Es importante mencionar que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaró en 2008 esta festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por su importancia y significado en tanto se trata de una expresión tradicional-contemporánea y viviente a un mismo tiempo, integradora, representativa y comunitaria.

Este año viviremos esta celebración mexicana universal en medio de la pandemia del Covid-19 que contabiliza más de 286,000 decesos en el país y somos el cuarto lugar, en muertes doblemente dolorosas por la imposibilidad de no poder despedirnos y por la limitación protocolaria de velorios, sepelios y rezos para pedir por el eterno descanso de quienes perdieron la batalla contra el virus.

El “puente” en escuelas y oficinas continúa a fin de conservar esta tradición que ha prevalecido de generación en generación, tiene su origen en la creencia de dirigir a los fallecidos al inframundo y venerarlos.

Recordaremos a los que la muerte tomó por sorpresa, a los que se fueron por Coronavirus y no debían irse, y, a los que voluntaria e involuntariamente, ofrecieron sus vidas al cielo.

Las personas por lo general mueren dos veces; la primera cuando termina la vida y, la segunda cuando nos olvidamos de ellos, por ello, nuestra tarea es recordar el vínculo que nos une con el más allá.

Estos días vienen los muertos, en estas fechas extrañamos y echamos de menos a nuestros finados. Pero también, honramos a nuestros antepasados sin dejar de lado a los que seguimos aquí para colmarnos de cariño, comprensión, fe, esperanza y el consuelo de saber que algún día tendremos que morir para vivir en la eternidad de la mano del Creador.

Presidenta de #SoyGenteDelPueblo A.C.
Fundadora de Comunicadores y Emprendedores A.C.

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