Vila y la esperanza azul
Mauricio Vila Dosal, candidato del PAN a la gubernatura del Estado.
Por: Raúl Arceo Alonzo.
Aunque todos decían en Yucatán que era “bola cantada”, al parecer no todos en el CEN pensaban que Mauricio Vila debía ser el candidato del Frente al gobierno del estado. Al menos eso indica la tardanza de la directiva nacional azul para designar a su abanderado. La lógica y el sentido común imperaron y al menos en esta etapa se pudo llegar a buen puerto, etapa por cierto no exenta de raspones y tensiones que apenas fue el primer round de todas las designaciones de las candidaturas que hacen falta. Estos episodios los estaremos viviendo en los siguientes días o semanas.
Una vez dados a conocer los candidatos de los partidos más importantes en la contienda del próximo año, hay que poner en claro, desde el principio, que para ninguno de los dos está fácil el panorama. El presidente municipal actual, tiene a su favor que es una figura política en ascenso que ha construido su imagen en la percepción del ciudadano sobre una base de realidades para la ciudad que en solo dos años se concretaron.
Sin ser exhaustivos se puede hablar de algunos de los programas y acciones que se han realizado en estos dos años: la rehabilitación y rediseño de parques y espacios públicos, haciéndolos más atractivos y funcionales; la rehabilitación y construcción de 185 km de calles, la puesta en marcha de programas sociales como “Médico en Tu Casa” y el aumento de obras de apoyo a la vivienda. Además de la obra pública, también se le dio contenido a la ciudad con la distinción por segunda vez como Capital Americana de la Cultura, lo cual permitió inundar de actividades culturales los espacios públicos, conservando y mejorando los programas que han tenido éxito como la ya famosa “Noche Blanca”.
Le toca construir a Vila un equipo sólido para la campaña, en la que las distintas estrategias sean ejecutadas sin error ya que Mauricio Sahuí no es el flan que se comenta. Ya se tiene una severa lección por menospreciar al rival y más en este caso viniendo del partido en el poder. Rolando Zapata no es de los que vayan a querer dejar su gobierno en manos de la oposición y menos en estos tiempos en que muchos gobernadores han terminado con procesos penales por cuentas nada o poco claras.
Falta todavía terminar por definir quiénes lo acompañarán en esta aventura y sin duda uno de los temas a definir es la candidatura a la Presidencia municipal.
El candidato a gobernador tiene que bordar fino y entender que debe tener mano para opinar y/o vetar a quien considere que no le va a abonar en la ciudad de Mérida. Lo mismo debe pensar para las posiciones a las diputaciones locales porque de eso depende la gobernabilidad en el congreso del estado. Dejar que esas elecciones las hagan los demás, sin opinar o vetar, sería un error muy grave. La gobernabilidad se construye desde la selección de los que te van a acompañar en esta batalla electoral.
Hacer la campaña en Mérida no es lo mismo que en el resto de los demás municipios, y no va a bastar la estrategia en redes para posicionar una buena imagen. Esperemos que se aproveche esta oportunidad inmejorable para que el PAN vuelva a gobernar el estado, las condiciones se están dando.