El tenista serbio Novak Djokovic anunció oficialmente su desvinculación total de la Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis (PTPA), organización que él mismo ayudó a fundar en 2021 junto al canadiense Vasek Pospisil para representar a los tenistas profesionales entre los circuitos ATP y WTA.
A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, Djokovic explicó que su decisión fue producto de profundas diferencias respecto al rumbo que ha tomado la asociación en cuestiones de transparencia y gobernanza interna, así como en la forma en que se ha representado su voz e imagen dentro de la organización.
En sus propias palabras, el campeón de veinticuatro títulos de Grand Slam afirmó: “Tras considerarlo detenidamente, he decidido retirarme por completo de la Asociación de Tenistas Profesionales. Esta decisión surge tras las persistentes preocupaciones sobre la transparencia, la gobernanza y la forma en que se han representado mi voz e imagen”.
Djokovic también destacó sentirse orgulloso de la visión original que él y Pospisil compartían al fundar la PTPA, cuyo objetivo inicial fue otorgar a los jugadores una voz más fuerte e independiente dentro del deporte. Sin embargo, el serbio aseguró que “ha quedado claro que mis valores y mi enfoque ya no están alineados con la dirección actual de la organización”.
Tras anunciar su salida, Djokovic dejó en claro que no se retira del tenis profesional, sino que centrará sus energías en su carrera deportiva, en su familia y en otras formas de contribuir al deporte que reflejen sus valores personales. En su comunicado agregó: “Seguiré centrándome en mi tenis, mi familia y contribuyendo al deporte de maneras que reflejen mis principios e integridad. Les deseo a los jugadores y a todos los involucrados lo mejor en su futuro, pero para mí, este capítulo está cerrado”.
La decisión de Djokovic marca un momento significativo en la política interna del tenis profesional, dado que su figura fue pieza clave para darle visibilidad y peso internacional a la PTPA. La salida del serbio plantea interrogantes sobre el futuro de esta asociación sin una de sus figuras más influyentes, especialmente en un contexto donde la relación entre los jugadores y los organismos tradicionales del tenis continúa evolucionando.


