Claudia Sheinbaum, presidenta de México, presentó su Estrategia Nacional de Seguridad con el objetivo de pacificar el país y reducir los altos índices de violencia. Esta estrategia se articula en cuatro ejes principales que buscan un enfoque integral y diferente al de administraciones anteriores, como la de Felipe Calderón, destacando la importancia de no volver a la “guerra contra el narcotráfico” ni permitir ejecuciones extrajudiciales.
El primer eje se enfoca en atacar las causas de la violencia, especialmente ofreciendo alternativas a los jóvenes a través de programas como “Jóvenes Construyendo el Futuro” y la creación de una nueva Subsecretaría de Prevención. El segundo eje es la consolidación de la Guardia Nacional (GN) bajo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), defendiendo que esto no significa una militarización del país, sino una mejora en la profesionalización y en el acceso a mejores servicios para los elementos de la GN.
El tercer eje se centra en el fortalecimiento de la inteligencia e investigación, mediante la creación de un Sistema Nacional de Inteligencia que coordinará a diversas instituciones de seguridad para mejorar la prevención del delito. Finalmente, el cuarto eje busca mejorar la coordinación con las entidades federativas para implementar acciones conjuntas que ayuden a controlar los delitos de alto impacto como la extorsión, secuestro y homicidios relacionados con el crimen organizado.


