5 de julio de 2016,
Santiago, Chile –
América Latina y el Caribe podría acabar con el hambre para el año 2025, según
el informe de la OCDE-FAO Perspectivas
agrícolas 2016-2025, publicado ayer.
El informe
señala que en un escenario de “statu quo” en el que las políticas
actuales se mantienen y el crecimiento de la productividad agrícola continua su
tendencia, la población mundial de personas subalimentadas debería caer de 11%
a 8% en diez años, con América Latina y el Caribe cayendo bajo el 5%, umbral
bajo el cual la FAO considera el hambre efectivamente erradicada.
Las
proyecciones de OCDE-FAO coinciden plenamente con el objetivo declarado de la
región de acabar con el hambre al año 2025, un compromiso respaldado por el
principal órgano de integración regional, la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
“Esta
región fue la primera en comprometerse no sólo a disminuir sino erradicar
totalmente el hambre”, dijo el Representante Regional de la FAO, Raúl Benítez.
Benítez
dijo que los frutos de esta determinación temprana permitió que la región
lograra los mayores progresos en términos de seguridad alimentaria, alcanzando
las dos metas internacionales de reducción del hambre: la de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio y de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación.
La
principal hoja de ruta que la región ha asumido para poner fin al hambre al año
2025 es el Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del
Hambre de la CELAC, que está siendo implementado por todos los países de la
región.
“No sólo
nos hemos vuelto una potencia agrícola, lo que es aún más importante es que los
países han creado una serie de políticas públicas innovadoras enfocadas en
quienes sufren hambre, respaldados por estrategias de erradicación del hambre a
nivel local, nacional y regional”, dijo Benítez.
Al colocar
el foco en las poblaciones más vulnerables, América Latina y el Caribe ha
logrado sacar a más de 31 millones de personas del hambre en las últimas
décadas, reduciendo el porcentaje actual de subalimentación regional a sólo
5,5%.
Según el
análisis de línea de base del informe Perspectivas Agrícolas, en un
escenario donde las condiciones actuales no cambian, el número total de
personas subalimentadas en el mundo caería de cerca de 800 millones hoy a menos
de 650 millones en 2025.
En
contraste con la situación regional, esto implica que sin medidas decisivas el
hambre global no será erradicada en 2030 – fecha acordada como meta por la
comunidad internacional a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los
ODS.
(Resumen ejecutivo en
español)
Perspectivas
agrícolas de América Latina y el Caribe 2016-2025
Según el
informe de OCDE-FAO, en América Latina, el cultivo de soja impulsará la mayor
parte del aumento estimado de 24 por ciento en la superficie cultivada en los
próximos 10 años.
Como
consecuencia de la expansión del sector ganadero, la utilización de maíz para
consumo animal se incrementará en un 30% durante la próxima década. Se espera
que el consumo per cápita de maíz y trigo se estanque en 54 kg por persona por
año en la próxima década.
América
Latina tiene el mayor consumo de carne per cápita del mundo (58 kg/persona/año)
y seguirá creciendo más rápido que el promedio global, a 6% en la próxima
década.
La carne de
vacuno y aves de corral corresponden al 85% del consumo total de carne. No
obstante, el consumo de carne de vacuno está disminuyendo en términos per
cápita, mientras que se prevé que el consumo per cápita de aves de corral
crecerá en promedio de 10%, hasta a 27 Mt en 2025.
El consumo
per cápita de azúcar y aceite vegetal seguirá creciendo. América Latina tiene
el mayor consumo per cápita de azúcar y llegará a 45 kg/persona/año en 2025,
casi el doble del promedio mundial (25 kg / año).
“Este hecho
pone de relieve la creciente tasa de obesidad y sobrepeso regional. La región
ha hecho grandes esfuerzos para erradicar el hambre, pero todavía se enfrenta a
problemas de malnutrición” explicó Benitez.
A
diferencia de la tendencia mundial, la expansión del área de América Latina
sigue siendo un motor importante en el crecimiento de la producción de
cultivos. Se espera que el área total dedicada a la producción de cultivos aumente
en 22,5 millones de hectáreas (24%) para el año 2025, de los cuales la
expansión de la soja brasileña aportaría 11 millones de hectáreas que
representan casi el 50%. Además de la soja, el maíz y la caña de azúcar
seguirán siendo los principales cultivos.
La
producción de carne regional se incrementará en 11Mt al 2025, lo que representa
casi el 25% del crecimiento de la producción mundial de carne. El sector se
beneficiará de los bajos precios de los cereales forrajeros en una región donde
los cereales forrajeros se utilizan con mayor intensidad que en otras regiones
en desarrollo. Las aves de corral es la carne de elección para los países en
desarrollo y en particular en América Latina, donde se espera que la producción
aumente más de 6 Mt en 2025.
Un
importante proveedor mundial de alimentos
La región
se ha consolidado como un importante proveedor mundial de alimentos en la
última década y se prevé que esta tendencia continúe durante la próxima década.
El maíz, la
soja y el azúcar constituyen el grueso de las exportaciones totales de la
región. Sólo el azúcar mostrará una mayor tasa de crecimiento en comparación a
la década anterior, esto se explica en parte por la creciente demanda de
piensos de maíz y harina de soja doméstica.
En cuanto a
las importaciones, algunos países latinoamericanos son importadores netos de
carne de cerdo, arroz y, en particular, trigo. El comercio
intraregional desempeña un papel importante en el suministro de estas
deficiencias. Dicho esto, la región como un todo se está moviendo hacia
la autosuficiencia para todos los productos agrícolas.
Brasil es el
segundo mayor proveedor de las importaciones chinas y se enfrenta a posibles
desafíos debido a la incertidumbre en cuanto a la tasa de crecimiento de China.
Algunos otros países, tales como Bolivia, están reforzando sus relaciones
comerciales agrícolas con China.


