En una jornada histórica para la franquicia de Oklahoma City, los Thunder lograron su primer título en la ciudad al imponerse por 103‑91 a los Indiana Pacers, en el decisivo séptimo partido de las Finales de la NBA, celebrado el domingo 22 de junio en el Paycom Center.
Shai Gilgeous‑Alexander fue la figura del encuentro con 29 puntos y 12 asistencias, liderando la ofensiva del equipo campeón. El triunfo se construyó sobre una sólida defensa que forzó 23 pérdidas de balón del rival, de las cuales se convirtieron 29 puntos a favor del elenco local.
Los Thunder concluían la temporada con el mejor récord de la NBA, y con este triunfo se convirtieron en el segundo equipo consecutivo en alcanzar ese rango, tras los Celtics de la campaña anterior. Además, la victoria representa para la franquicia su primer título desde que llegó a Oklahoma City en 2008; el único campeonato previo data de 1979, cuando era conocida como Seattle SuperSonics.
Este Juego 7 marca la culminación de una serie inédita en la historia de los Pacers, pues nunca habían llegado a un partido decisivo en las Finales. Para el equipo dirigido por Rick Carlisle, fue una experiencia histórica pese al desenlace adverso.
Por su parte, Oklahoma City, bajo la dirección de Mark Daigneault y con la destacada actuación de su estrella, Shai Gilgeous‑Alexander, aseguró un campeonato largamente esperado que consolida su ascenso al élite de la liga.


