Este viernes 26 de junio de 2025, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron haber llevado a cabo un operativo en la Ribera Occidental, que culminó con la muerte de un joven palestino de 15 años. De acuerdo con las informaciones oficiales, el adolescente habría sido identificado como un presunto “agresor” después de que, según las FDI, intentara arrojar un artefacto explosivo a los militares israelíes durante el operativo en curso.
Funcionarios palestinos, por su parte, señalaron que el adolescente no representaba ninguna amenaza y que su fallecimiento se produjo a causa de disparos realizados dentro de una zona densamente habitada. Hasta el momento, no se han reportado víctimas adicionales, ni heridos civiles o militares confirmados en el incidente.
Este suceso se suma a una serie de enfrentamientos llevados a cabo desde finales de enero, cuando Israel inició una campaña de incursiones en la Cisjordania ocupada. Según datos recabados por organizaciones internacionales, más de 40.000 palestinos han debido abandonar sus hogares durante estas operaciones, y se han denunciado múltiples ataques indiscriminados que habrían ocasionado víctimas civiles, incluidos menores de edad.
Las FDI argumentan que su accionar tiene como objetivo desmantelar grupos militantes que, según su versión, han perpetrado ataques contra ciudadanos y militares israelíes. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y autoridades palestinas criticaron la respuesta como desmedida, advirtiendo que muchas de estas intervenciones afectan infraestructuras civiles y se asemejan a “castigos colectivos”.
A través de un comunicado, el portavoz militar israelí expresó que continuarán las acciones tácticas en Cisjordania para neutralizar amenazas y salvaguardar la seguridad de sus ciudadanos. Por su parte, la Autoridad Palestina instó a la comunidad internacional a intervenir, solicitando que se investigue con independencia la muerte del menor y se garantice la protección de la población frente a futuras operaciones militares.
El episodio ha reavivado el debate internacional sobre el uso de la fuerza en territorios ocupados, especialmente en zonas densamente pobladas y habitadas por jóvenes. Expertos han subrayado que un enfoque más cauteloso sería necesario para evitar víctimas civiles, mientras que los defensores del ejército sostienen que estas acciones son esenciales para evitar posibles atentados.


