El Gobierno de Panamá ha iniciado el traslado de 65 migrantes deportados desde Estados Unidos, quienes se encontraban en la región del Darién, hacia la Ciudad de Panamá. Esta medida busca mejorar las condiciones de los migrantes, quienes previamente estaban en estaciones temporales en el Darién.
Los migrantes, provenientes de diversos países, fueron transportados en autobuses del Servicio Nacional de Migración. El Ministerio de Seguridad de Panamá confirmó que esta acción se lleva a cabo por razones humanitarias, permitiendo a los migrantes moverse libremente en el país con permisos temporales de 30 días, renovables.
Esta decisión ha generado preocupación entre abogados de derechos humanos, quienes temen que los migrantes puedan quedar en una situación de vulnerabilidad y sin la protección adecuada. Además, algunos migrantes han expresado temor de regresar a sus países de origen debido a posibles represalias o situaciones de peligro.
El Gobierno panameño ha estado bajo presión internacional por las condiciones en las que se encontraban los migrantes en el Darién, una zona selvática que ha sido ruta de tránsito para miles de personas que buscan llegar a Norteamérica. Las autoridades buscan equilibrar la seguridad nacional con el respeto a los derechos humanos de los migrantes.


