Un incidente en la estación La Merced, de la Línea 1 del Metro de la Ciudad de México, ha desatado un debate nacional sobre inclusión y derechos humanos. Alexa Andrade, mujer trans usuaria del transporte, denunció que una oficial de la Policía Bancaria e Industrial le negó el acceso al vagón exclusivo para mujeres y menores de 12 años, alegando que “no era mujer” y llamándola “caballero”. El momento fue grabado y difundido en redes sociales, generando una ola de reacciones que cuestionan el actuar de la autoridad.
En el video, testigos increpan a la oficial por lo que consideran un acto de discriminación. La tensión aumentó hasta que intervino el Jefe de Sector, quien permitió a Andrade abordar el vagón exclusivo, como lo marcan las disposiciones de inclusión del sistema. El caso obligó a la Secretaría de Seguridad Ciudadana a emitir un comunicado en el que confirmó que la oficial será sancionada y recibirá capacitación obligatoria en equidad de género y respeto a la comunidad LGBTIQ+.
El Sistema de Transporte Colectivo Metro recordó que sus protocolos buscan garantizar un espacio seguro para todas las mujeres, incluidas las mujeres trans, y reiteró que cualquier acto discriminatorio debe ser denunciado. Este episodio ha puesto sobre la mesa la necesidad de reforzar la formación de los cuerpos de seguridad en temas de diversidad y derechos humanos, asegurando que las políticas de inclusión se apliquen de forma efectiva y coherente en el día a día. La controversia también refleja el reto que enfrenta la capital para armonizar la normativa con la práctica, en un contexto social cada vez más consciente y exigente en materia de igualdad.


