El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha expresado su preocupación por la colaboración militar entre Rusia y Corea del Norte, especialmente en el ámbito de la tecnología satelital. Según Blinken, Pyongyang ha desplegado al menos un millar de soldados en la región rusa de Kursk, y a cambio, Rusia proporcionará asistencia tecnológica, incluyendo en el desarrollo de satélites.
Esta cooperación se enmarca en una relación cada vez más estrecha entre ambos países. En los últimos meses, Corea del Norte ha suministrado armas y municiones a Rusia para su uso en el conflicto en Ucrania. Además, se ha informado que Pyongyang está ampliando una planta de armamento que fabrica misiles utilizados por Rusia contra Ucrania.
La comunidad internacional ha manifestado su preocupación por estas acciones, ya que podrían violar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que prohíben la transferencia de armas y tecnología militar a Corea del Norte. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, calificó el despliegue de tropas norcoreanas en Rusia como una “violación de las resoluciones relacionadas del Consejo de Seguridad”.
La colaboración en tecnología satelital es particularmente alarmante, dado que podría fortalecer las capacidades de vigilancia y misiles balísticos de Corea del Norte. En noviembre de 2024, Corea del Norte lanzó su misil balístico intercontinental más avanzado, el Hwasong-19, demostrando avances significativos en su programa de misiles.
Estados Unidos y sus aliados continúan monitoreando de cerca la situación y han instado a Rusia y Corea del Norte a cesar estas actividades que desestabilizan la seguridad regional e internacional.


