El príncipe Harry, duque de Sussex, ofreció este miércoles un testimonio profundamente emocional ante el Tribunal Superior de Londres como parte de su demanda civil contra Associated Newspapers Limited (ANL), editorial del Daily Mail y Mail on Sunday, acusada de recurrir a prácticas ilícitas para obtener información privada sobre él y su familia.
Durante su comparecencia, Harry sostuvo que la cobertura mediática intensa y persistente no solo lo afectó personalmente, sino que también “han convertido la vida de mi esposa en un auténtico infierno”. El duque regresó desde Estados Unidos para declarar en un juicio que se espera dure nueve semanas, en el que se examinan 14 artículos publicados entre 2001 y 2013, publicaciones que su equipo legal alega fueron producto de tácticas como escuchas telefónicas, interceptación de buzones de voz y obtención de datos sensibles mediante engaños conocidos como blagging.
Harry explicó que a lo largo de los años mantuvo una relación “incómoda” con la prensa y que, debido a la política tradicional de la familia real británica de “nunca quejarse, nunca dar explicaciones”, no se sintió en posición de responder públicamente antes a lo que considera agresiones mediáticas.
A lo largo de su declaración, el príncipe insistió en que las fuentes de los artículos no provenían de su círculo social, rechazando sugerencias de la defensa sobre la legitimidad de los contactos con periodistas. “No soy amigo de ninguno de estos periodistas. Nunca lo he sido”, afirmó, subrayando su convencimiento de que algunas historias fueron publicadas mediante métodos ilegales.
El caso de Harry no es aislado: otros seis demandantes de alto perfil, incluyendo al cantante Elton John y a la actriz Elizabeth Hurley, participan en la demanda colectiva contra ANL por presunta recopilación ilegal de datos y violación de la privacidad durante décadas. El editorial del Daily Mail ha negado reiteradamente estas acusaciones y sostiene que sus periodistas obtuvieron información a través de fuentes legítimas y contactos dentro del círculo social de los demandantes.
El testimonio marca un episodio significativo en la batalla legal continua de Harry contra la intrusión de la prensa sensacionalista, en lo que puede ser su última acción judicial activa dirigida a reformar prácticas mediáticas que, según él, han tenido un impacto traumático en su vida familiar.


