Por Mario Javier Hevia Villajuana
Hemos sido testigos del crecimiento en el sector inmobiliario en Yucatán, en tal punto que ha logrado ubicarse entre uno de los diez mercados más importantes del país. La oferta que tradicionalmente se centraba en lotes residenciales desde hace pocos años se transformó en lotes de inversión, lotes campestres y recientemente, algo que hace diez años hubiera sonado muy lejano, en departamentos en rascacielos.
Esto se ha dado, entre otras cosas, porque la tecnología ha permitido que la inversión no se realice solamente de manera local, sino que ha abierto la puerta a que desde cualquier ciudad se pueda adquirir una propiedad en Yucatán. Si bien las redes sociales han sido claves para la difusión de los proyectos, existen otro tipo de tecnologías que sirven para concretar transacciones de manera ágil, para llevar el control documental y presentar información en tiempo real para asegurar el crecimiento en los próximos años.
Cuando estas herramientas son empleadas dentro de la industria inmobiliaria toman el nombre de Proptech (Propiedades y tecnología). Este término surgió hace más de un lustro pero en México es aún poco conocido; principalmente porque hasta el día de no han surgido suficientes emprendimientos tecnológicos como en otras industrias. Es más común escuchar acerca de las Fintech (Tecnologías aplicadas a finanzas) que nos trae a la mente distintas startups de cobranza, bancos digitales, préstamos, control de flujo, entre muchos otros.
La diversidad de las tecnologías Proptech
En cuanto a las Proptech probablemente las startups más conocidas hasta ahora son Airbnb y Homeaway, pero Proptech va mucho más allá. Los nuevos emprendimientos emergentes exploran nuevas formas de realizar transacciones, permitir a diferentes tipos de clientes realizar inversiones, agilizar procesos legales, realizar pagos, evaluaciones crediticias, darle herramientas a vendedores, entre otras.
El resultado de la difusión de estos negocios impactará principalmente a los consumidores, quienes se verán beneficiados por la reducción de los procesos burocráticos y les permitirá también realizar comparaciones entre oportunidades de inversión. Un ejemplo de ello lo podemos ver en las firmas digitales ya que hoy en día en lugar de tener que imprimir una promesa de compraventa, firmarla y enviarla por paquetería, los usuarios pueden realizar todo este proceso desde su celular, al mismo tiempo que les brinda validez y certeza al momento de firmar. Otra implementación de Proptech son los recorridos virtuales que simulan la presencia dentro de un inmueble y presentan los detalles de las construcciones. Junto con estos dos tipos de soluciones han sido lanzados al mercado portales y marketplaces, plataformas de inversión y gestión inmobiliaria, proveedores de software, portales de servicios B2C y B2B, explotación de la información o Big Data, Automatización de viviendas y edificios, etc.
En Mérida una startup de reciente creación es Adara CRM, un software en la nube que administra equipos comerciales, genera contratos automáticamente, gestiona el proceso documental y el control de pagos. Las empresas que implementen este tipo de sistemas tendrán el beneficio de poder contar con su fuerza de ventas en cualquier parte del mundo y mantenerlos actualizados con los precios, inventarios, promociones y cualquier cambio que se realice en el proyecto. Esto ha sido más útil durante la pandemia, que ha dificultado el contacto personal entre clientes y colaboradores, las herramientas digitales han formado parte fundamental para que algunas empresas no hayan sido afectadas e incluso hayan sobresalido en comparación con las que no emplean tecnología en su proceso.
La tecnología como motor de competitividad
Esto sugiere que las inmobiliarias que cuentan con medios para agilizar sus transacciones tienen una ventaja competitiva sobre los que no integren tecnologías Proptech al estar equipados con instrumentos que eficientan los pasos de una venta desde la adquisición de un potencial cliente, hasta el pago del financiamiento y escrituración.
Con el paso del tiempo los clientes se han vuelto más exigentes en cuanto a los servicios, la agilidad de atención recibida y la experiencia de compra, por lo que ya son más selectivos sobre con quién hacer negocios y lo serán aún más en el futuro. A pesar de que Yucatán cuenta con el potencial suficiente para seguir creciendo, puede no ser suficiente ante la constante evolución del mercado y la inclusión de la tecnología en la competencia en otros estados.


